¿Por qué estoy más cansado en verano?

Durante el verano es habitual escuchar frases como estas: «Cuánto menos hago, más cansado estoy». «Me he pasado todas las vacaciones tumbado sin hacer nada». «Por las mañanas ya me levanto cansado». Sí, es muy frecuente escuchar comentarios de este tipo. Pero, ¿realmente existe una razón para estar más cansado en verano, o es sólo una sensación?

Más cansancio en verano, ¿por qué?

Vamos a explicar las razones por las que en verano tengamos una sensación de cansancio mayor que el resto del año. En primer lugar definiremos dos términos que, a veces, se usan como sinónimos pero que tienen significados distintos. Son las palabras fatiga y astenia.

Los expertos explican la astenia o fatiga como una sensación subjetiva de debilidad, falta de energía y cansancio.

La fatiga es el cansancio que aparece de manera prematura una vez que se ha iniciado la actividad física.

Por su parte, la astenia es la sensación subjetiva de no ser capaz de hacer las tareas cotidianas. Por decirlo de otra forma. La fatiga es un concepto eminentemente físico mientras que en la astenia hay condicionantes físicos y psíquicos. Si decimos que estoy cansado en verano pueden coexistir las dos.

El calor nos cansa

¿Qué ocurre en el verano para que se produzcan cambios en nuestro organismo que nos conduzcan a este estado de cansancio? Desde luego, la respuesta más evidente es el calor. Efectivamente, el aumento de la temperatura, especialmente si se acompaña de un aumento de la humedad, tiene mucho que ver con el cansancio y la fatiga de los meses cálidos. Todo esto lo explicaremos a continuación.

El calor disminuye la tensión arterial y el sudor provoca deshidratación y pérdida de minerales.

También el cambio en los hábitos, en los horarios, en las comidas e, incluso, en el hábitat en el que nos desenvolvemos, van a ser responsables de modificar nuestros ritmos circadianos. Y, en consecuencia, de contribuir a la aparición de la fatiga y la astenia.

¿Quiénes tienen que tener más cuidado con las altas temperaturas?

Los ancianos son un grupo vulnerable a la hora de sufrir golpes de calor - HeelEspaña
Los ancianos son más vulnerables a la hora de sufrir golpes de calor – HeelEspaña

En este apartado tenemos que destacar a los ancianos y las personas con patologías crónicas. En concreto, las patologías cardiovasculares, respiratorias y renales son las más sensibles al aumento de la temperatura. De hecho, existe un aumento de la mortalidad de estos grupos de población durante los meses de verano.

Los cambios no afectan sólo a personas predispuestas, en personas previamente sanas también se producen ciertas alteraciones debidas al calor.

¿Qué experimenta nuestro cuerpo con el calor?

El aumento de la temperatura supone un esfuerzo extra para nuestro cuerpo. En condiciones de salud debemos mantener una temperatura constante. Cuando la temperatura externa varía mucho, deben ponerse en marcha complejos mecanismos para que nuestra temperatura interior se mantenga a 36-37 grados, independientemente de si en el exterior hay 40 o 43 grados. Estos mecanismos de «refrigeración» conllevan un gasto de energía. Uno de esos mecanismos es el sudor.

Cómo combatir el cansancio por el calor

Es necesario para mantener la temperatura interna pero conlleva una pérdida de agua y de oligoelementos que también puede contribuir a la sensación de cansancio. Esto es más acusado en niños, ancianos y enfermos renales. Y es que en personas sanas y jóvenes el mecanismo de la sed nos indica cuándo debemos beber agua y, normalmente, no se llega a un estado de deshidratación.

Por otra parte, el aumento de temperatura condiciona variaciones en la tensión arterial. Esta es más baja en verano que en los meses fríos. En algunas personas esta bajada de tensión también se manifiesta como sensación de cansancio.

El calor altera el sueño

Por qué se está más cansado en verano - HeelEspaña
Causas del cansancio en verano – HeelEspaña

Pero, mención aparte de las posibles patologías previas, las personas a las que más afecta la fatiga estival son aquellas personas con dificultad para dormir.

Es evidente que el calor altera el sueño a cualquiera pero, aun más, a las personas que ya sufren insomnio previamente. Dormir en las noches de verano se hace, a veces, literalmente imposible, sobre todo, en las llamadas noches tropicales. Es decir, en aquellas en las que la temperatura mínima, la que se suele producir de madrugada, no baja de los 20ºC. Todos lo hemos sufrido alguna vez: vueltas y más vueltas en la cama, paseos al baño, al frigorífico o a por el abanico.

Con este panorama, ¿cómo no nos vamos a levantar cansados por la mañana? Pero todo esto se agrava en las personas con dificultad para conciliar el sueño y es que no consiguen, ni siquiera, unas pocas de horas seguidas de descanso. Para ellas, estar cansado en verano es lo normal.

¿El aire acondicionado es la solución para dormir mejor por la noche?

La alternativa a estas noches calurosas es dormir con el aire acondicionado encendido. Pero lamentablemente, esto tampoco es la solución. El aire acondicionado no consigue un sueño de calidad: ambiente demasiado reseco, ruido en algunas ocasiones y temperatura, a menudo, inadecuada, en esta ocasión, por ser demasiado baja.

Además, aunque encender el aire consiga tener nuestra casa fresquita hay que tener en cuenta que el motor produce calor por lo que el uso masivo de los aires acondicionados supone un aumento de la temperatura global en el ambiente.

El uso del aire acondicionado puede provocar problemas respiratorios con síntomas que afectan a los ojos, la nariz y la garganta.

Las tasas de deshidratación son más altas en las habitaciones con aire acondicionado - HeelEspaña
Las tasas de deshidratación son más altas en las habitaciones con aire acondicionado – HeelEspaña

De hecho, las consultas en atención primaria por afecciones relacionadas con el calor son mucho más frecuentes en las ciudades que en el ámbito rural. ¿Por qué? Precisamente porque los coches, la maquinaria en general y los aires acondicionados en particular producen un sobrecalentamiento que hace que el verano sea menos llevadero en áreas urbanas que en núcleos rurales.

También son más las personas que acuden a servicios de atención médica aquellas que pasan más tiempo en ambientes con aire acondicionado.

¿Se pueden paliar los efectos negativos del calor?

Seguramente, todos conocemos estas medidas para dormir mejor en verano pero no viene mal recordarlas y conseguir evitar estar tan cansado en verano:

  • Es fundamental beber más agua que en invierno. Debido al sudor, estamos teniendo pérdidas que hay que reponer.
  • Por supuesto, hay que tener mucho cuidado con el ejercicio, sobre todo en las horas de más calor. Todos los años hay varios casos de golpes de calor e incluso muertes por hacer ejercicio de forma inadecuada en momentos de altas temperaturas.
  • Hay que utilizar ropa fresca tanto de día como a la hora de dormir. Es mejor si es de fibras naturales y cubrirse la cabeza con sombreros y gorras cuando se va a estar expuestos al sol.
  • El aire acondicionado para dormir puede ser una solución puntual, pero hay que evitarlo como una costumbre. Las personas que sufren alteraciones del sueño deben intentar mejorarlo. No cabe pensar que «como estoy de vacaciones y no tengo que madrugar no necesito tratar mi insomnio». Hay que dormir bien siempre porque, si no, el organismo acaba por resentirse.

Hábitos básicos y lógicos en cada estación

Cansado en verano. Conoce los motivos - HeelEspaña
Cansancio físico en verano – HeelEspaña

En cualquier caso, debemos pensar que nuestro cuerpo tiene la capacidad de adaptación y que las estaciones son un ciclo normal de la naturaleza. Nos hemos acostumbrado a vivir en temperaturas constantes gracias a las prendas de ropa, a la calefacción y al aire acondicionado. Pero la naturaleza tiene un ritmo que no podemos parar y que, como seres vivos pertenecientes a ésta, tenemos que seguir.

Es normal tener sensaciones distintas en verano o en invierno siempre que no causen un trastorno importante. Simplemente hay que adaptarse. No podemos vivir todo el año pasando de la astenia primaveral a estar cansado en verano y de éste al síndrome postvacacional para después quejarnos del frío y volver a empezar. Tenemos que seguir unos hábitos básicos y lógicos en cada estación. Además, es necesario intentar disfrutar de cada una y de lo que la naturaleza nos regala en cada momento.

Cansado en verano. ¿Por qué? - HeelEspaña
Qué tomar para el cansancio en verano – HeelEspaña

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