Mareo vs Vértigo

El paciente con vértigo supone en muchas ocasiones un enfermo de especial dificultad. Para el paciente los síntomas son difíciles de explicar y, para el médico, difíciles de interpretar. La sensación de vértigo o de inestabilidad es subjetiva, y no siempre encontramos alteraciones objetivas o una relación causal con un hecho desencadenante. Además, con frecuencia utilizamos distintos nombres para denominar el mismo cuadro y, en ocasiones, cuadros que son diferentes. Otra complicación es que en muchas ocasiones se acompaña de náuseas, vómitos, sudoración, dolor de espalda, acúfenos, movimientos anormales de los ojos y otros síntomas que pueden complicar el diagnóstico diferencial, o simular, o incluso enmascarar una emergencia. Como ocurre en muchas enfermedades neurológicas, el paciente suele estar angustiado por el miedo a padecer una enfermedad neurológica importante.

El vértigo se define como una ilusión de movimiento, bien del entorno, bien del mismo paciente. Es decir, el paciente puede sentir una sensación de balanceo, de giro o de desplazamiento aunque esté quieto. Esta es la característica fundamental que lo diferencia de otros procesos como síncope, hipotensión, alteraciones del equilibrio, ansiedad… El vértigo raramente produce caída o pérdida de conocimiento.

El mareo, por su parte, es uno de los síntomas más inespecíficos, y es un término ambiguo que utilizan los pacientes para hacer referencia a síntomas dispares. En muchas ocasiones el mareo es la expresión clínica de enfermedades sistémicas, trastornos psiquiátricos, neurológicos y otológicos.

 

*Enrique Arrieta Antón. Miembro del Grupo de Trabajo de Neurología SEMERGEN. Centro de Saludo Segovia Rural. Segovia. ABORDAJE DEL VÉRTIGO EN ATENCIÓN PRIMARIA.

 

El vértigo es una sensación subjetiva del movimiento, tanto de la persona que lo sufre como de todo que le rodea, y se calcula que una de cada cinco personas mayores de 60 años que experimentan este problema tiene dificultades para desarrollar sus actividades cotidianas. Sin embargo, a pesar del crecimiento de la prevalencia en la población general por el aumento del grupo de edad avanzada en la pirámide poblacional, los jóvenes también lo pueden padecer y asociar a cuadros de ansiedad.

El vértigo es un problema frecuente que se acompaña de desequilibrio y mareo. Sin embargo, se puede padecer mareo o desequilibrio sin vértigo. Puede ser periférico, cuando su origen está en el oído o en la primera neurona, o central, cuando se origina en las vías vestibulares del SNC y sus conexiones. El problema se sitúa en el sistema vestibular cuyos receptores están en el oído interno. Este sistema es uno de los tres encargados de regular el equilibrio del cuerpo humano, además de visual y el muscular-esquelético.

El vértigo más común de todos es el posicional paroxístico benigno, una alteración vestibular periférica que se manifiesta por episodios súbitos y breves de vértigo y que se relaciona con movimientos específicos de la cabeza que, además, supone el 80% de las consultas por vértigo.

Las diversas causas y enfermedades que pueden originar el vértigo, como infecciones, falta de riego sanguíneo o hipertensión, dificultan en cierta medida la detección y la elección del tratamiento más adecuado, ya que éstos deben incidir tanto en la causa como en el síntoma.

El manejo inicial consiste en la administración de sedantes vestibulares que retardan la compensación central del vértigo, así como antihistamínicos. Además, para prevenir se administra diversos fármacos como diuréticos o corticoides. Sin embargo, en los últimos años se ha observado que la medicina biorreguladora permite tratarlo sin los efectos secundarios de los medicamentos habituales. Esta opción terapéutica contiene diferentes principios activos de origen vegetal y mineral y también ha demostrado su eficacia para controlar el vértigo sin interacciones, algo muy importante para aquellas personas que toman más tratamientos para otras patologías. En concreto, diferentes estudios han demostrado que los medicamentos de acción biorreguladora permiten reducir la intensidad, el número y la duración de los ataques y mejorar las actividades de la vida cotidiana.

 

 

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Mareo vs Vértigo
Diferencias entre vértigo y mareo

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