Tratamiento de las cistitis recurrentes

El término cistitis hace referencia a la inflamación de la vejiga urinaria, habitualmente de causa infecciosa. Cursa con síntomas como sensación repentina de tener que orinar urgentemente, dolor-escozor al orinar, incontinencia y dolor en la zona del pubis. Sin embargo, no es frecuente que haya fiebre. La orina pierde su color, tomando habitualmente un color más oscuro  y se puede volver maloliente y sanguinolenta. Este tipo de infecciones afectan principalmente a mujeres jóvenes.

Estas infecciones del tracto urinario se consideran no complicadas ya que se dan en individuos cuyos mecanismos de defensa se encuentran intactos y con un tracto urinario estructuralmente normal.

Las cistitis recurrentes requieren una atención especial, se asocian con una considerable morbilidad, alteraciones de la calidad de vida y uso de los servicios de la salud. Las características clínicas y gérmenes causantes suelen ser similares a los de los casos de cistitis aisladas. En el tratamiento de las ITUs recurrentes, se considerará una de las siguientes estrategias terapéuticas:

  • Profilaxis antibiótica: La terapia clásica para la prevención de la ITU se realiza mediante el uso de antibióticos (profilaxis antibiótica “continua y postcoital”). Antes de iniciar un régimen preventivo se ha de confirmar la erradicación de la última cistitis, mediante la realización de un urocultivo, una o dos semanas después del tratamiento. La decisión de aplicar una u otra estrategia preventiva dependerá de diversos factores como la actividad sexual, los efectos secundarios previos por la toma de antibióticos como la candidiasis o la disminución de estrógenos. Y, siempre, hay que tener en cuenta las preferencias de la mujer.
  • Aplicación de estrógenos: Se pueden utilizar estrógenos tópicos por vía vaginal, sobre todo en mujeres con atrofia vaginal.
  • Administración de arándanos: Es una alternativa en la estrategia preventiva de las cistitis recurrentes para las mujeres que no desean tomar una pauta antibiótica prolongada. Su efecto preventivo en las cistitis recurrentes no se debe a propiedades antimicrobianas, sino a su capacidad para reducir la adherencia de E.coli y otros uropatógenos. Los arándanos reducen la incidencia de bacteriuria e ITU, sobre todo en mujeres jóvenes con una cistitis aguda no complicada.
  • Probióticos: El uso de probióticos “Lactobacilos” para la prevención de la ITU y restablecer la ecología vaginal está ganando cada vez más aceptación.1,2,3
  • La profilaxis inmunoactiva (vacunas): Puede ser útil en pacientes con infecciones recurrentes y factores de riesgo, en los que falla la profilaxis convencional.
  1. Brenes FJ. Cistitis recurrentes en la mujer. 7DM 2014; nº 856: 16-18
  2. Serrallach, C. Pigrau. Infecciones urinarias recurrentes: Factores predisponentes y estrategias de prevención. C. Pigrau Infección del tracto urinario. Ed Ergin; 2013: 85-104
  3. Andreu A. Patogenia de las infecciones urinarias. En: C. Pigrau. Infección del tracto urinario. Ed Ergon 2013:85-104. ISBN: 976-84-15351-63-4.

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Estrategias terapéuticas cistitis

 

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