Beneficios del mindful eating y cómo iniciarte en la alimentación consciente

¿Te has preguntado alguna vez de qué manera comes? ¿Disfrutas comiendo o es un mero trámite? ¿Sabes comer? ¿O comes para calmar ciertas emociones como el aburrimiento?

Para ayudarte a ser consciente de lo que comes, debes hacerlo como si estuvieses en una meditación, es decir, lo que se conoce como mindful eating. Comer conscientemente es, a la larga, más responsable porque consigues comer menos y darle más valor a la comida.

Ventajas de practicar mindful eating

Cambios de hábitos

El día a día actual y la vida que llevamos en esta sociedad tan moderna nos ha llevado a disminuir el tiempo que le dedicamos a escoger, preparar y comer los alimentos. Por otro lado, el estrés y las prisas provocan comer de forma rápida e inconsciente.

Ponemos el piloto automático, comemos más y disfrutamos menos de la comida. ¿Consecuencia? El sobrepeso y la obesidad. Ante esto, las dietas de adelgazamiento están muy de moda. Todos y todas se lanzan a hacer dieta.

Son muchos los estudios que han demostrado que las dietas “milagro” no existen. No funcionan a largo plazo porque no pueden ser sostenidas en el tiempo e, incluso, llegan a ser peligrosas para el organismo.

Los estudios no solo se quedan en la efectividad o no de estas dietas. Se centran también en que las dietas no solo deben basarse en la pérdida de peso, sino en la adquisición de hábitos saludables. Es aquí donde juega un papel importante el mindful eating o alimentación consciente.

Qué comer con mindful eating

Comer con atención plena o mindful eating

Se puede definir el mindful eating como el acto de comer de manera consciente y poner atención plena a la hora de escoger, cocinar y comer los alimentos.

También es poner atención en cómo comemos, qué emociones nos despiertan y qué necesidades subyacen detrás de ciertas conductas a la hora de comer.

La práctica del mindful eating ayuda a hacer elecciones más conscientes e intuitivas en torno a la alimentación, utilizando todos los sentidos para escoger los alimentos para que sean tanto nutritivos como placenteros.

No nos podemos olvidar de que siendo conscientes de lo que comemos seremos conscientes del hambre física y de las señales de saciedad para guiar las decisiones de cuándo comenzar y cuándo parar de comer. Todo ello nos ayudará a tener unos hábitos más saludables.

“La alimentación con atención plena puede hacernos conscientes de nuestras propias acciones, pensamientos, sentimientos y motivaciones, y darnos introspección acerca de las raíces de la salud y la felicidad”. (The Center for Minfdul Eating, n.d.).

El mindful eating te ayudará a parar cuando estás saciado

Las señales de saciedad que emite el estómago tardan unos 20 minutos en llegar al cerebro. Por lo tanto, si comes demasiado rápido y no estás prestando atención, es fácil que comas más de lo que tu cuerpo te está pidiendo.

Cuando comes a un ritmo relajado, calmado y prestando atención al cuerpo, te darás cuenta fácilmente de cuándo has comido lo suficiente. Cuando estás en sintonía con tu cuerpo eres consciente de cuándo es el momento en el que debes dejar de comer.

Si continúas comiendo comenzarás a sentirte mal, notando tu estómago lleno y la sensación de somnolencia y malestar intestinal.

Qué es el mindful eating o la alimentación consciente

¿Cómo puedo disfrutar de la comida?

Comer de manera consciente no significa limitar el consumo de alimentos ni seguir una dieta restrictiva. Persigue justo lo contrario. Consigues convertir la comida en algo para disfrutar, en lugar de sentir que es una tentación o es un signo de arrepentimiento.

Es una forma de despertar el placer con el simple hecho de comer. Pero no solo disfrutarás con la comida. Comer de manera consciente tiene muchos beneficios.

Conseguirás cambios positivos en tu estado de ánimo y un aumento de los niveles de energía. Pero también sentirás una mejora general de la salud: buenas digestiones, conseguir tu peso saludable y más vitalidad.

Así que una de las cosas más importantes es aprender a relajarte. Te puede ayudar, antes de comer, hacer varias respiraciones.

Todas las ventajas que ofrece el mindful eating

También es fundamental que no esperes a tener mucha hambre para comer. Si lo haces, es probable, de esa manera, que comas más de lo que necesita tu cuerpo picando entre horas para matar “el gusanillo”.

Siempre que vayas a comer, siéntate cómodamente en una mesa con plato y cubiertos. Y, una vez que te pones a comer, procura evitar traer a tu mente cualquier pensamiento, imagen o emoción que no tenga nada que ver con el hecho mismo de comer.

Para ello puede ser muy útil que no veas el móvil, la televisión o cualquier otra cosa para que tu cuerpo no reparta esa atención entre la comida y lo otro que estés haciendo.

Además, puedes empezar a comer por aquello que te encante o te apetezca mucho. Si lo dejas para el final, es muy probable que te lo comas sin hambre y solo porque te gusta mucho. Come todos los alimentos despacio, sin prisa, en pequeñas porciones y experimentando todas las sensaciones que te ofrecen.

¿Hay más claves?

  • Come en compañía. Comer con más personas ayuda a reducir el estrés y nos ayuda a comer más despacio. Con ello conseguimos que la comida se convierta en un descanso de las responsabilidades y distracciones del día. Y da igual si lo hacemos con los niños, compañeros de trabajo o familiares.
  • Comienza siempre sirviéndote una cantidad moderada. Cuanto más grande sea el plato, más comerás porque parecerá que la porción de comida es más pequeña. Puedes coger, para ayudarte, un plato con un diámetro de 23 centímetros.
  • En cada bocado, suelta el cubierto. Esto te ayudará a comer más despacio porque te da la oportunidad de masticar más correctamente los alimentos. Podrás saborear más cada alimento porque sólo comerás el siguiente bocado cuando tu boca haya quedado completamente vacía.
  • En el mismo sentido, está el consejo de masticar cada bocado entre 20 y 40 veces. Porque lógicamente, conseguiremos reducir la velocidad a la que comemos y nos tomaremos nuestro tiempo para masticar bien cada bocado. Solemos caer en el error de engullir nuestra comida. Pero ¿no es más satisfactorio masticar y saborear cada bocado con calma? No pierdas la oportunidad de probarlo y descubre sabores y texturas.

Practicar mindful eating

¿Cómo practicar el mindful eating?

Hay algunos ejercicios con los que podemos practicar esta técnica y poder ponerla en práctica de manera más sencilla.

Un ejemplo es el de coger dos nueces y ponerlas en la palma de la mano. Podrás observar que son distintas, tanto de tamaño como de forma. Por tanto, no hay dos nueces idénticas. Cómete una de ellas como lo haces siempre.

Ahora, debes observar la otra nuez y, cuando estés preparado, llévatela a la boca. No la mastiques. Déjala en la boca, por lo menos, 30 segundos dándole vueltas en la boca. Para, posteriormente, masticarla lentamente. Intenta descubrir su sabor.

¿Notas la diferencia entre comer una nuez y otra?

Referencias
https://www.cpen.cat/wp-content/uploads/ALIMENTACION_CONSCIENTE_O_MINDFULEATING.pdf
https://www.thecenterformindfuleating.org/resources/Documents/Spanish_Intro_brochure.pdf
http://centrolys.es/wp-content/uploads/2015/11/Mindful-Eating.pdf
https://javiergarciacampayo4.files.wordpress.com/2017/09/libro-mf-eating_cap-4.pdf
https://docplayer.es/95884220-Claves-para-la-alimentacion-con-atencion-plena-mindful-eating.html

Lda. Laura Arbeloa Jiménez
Lda. Laura Arbeloa Jiménez
Licenciada en Periodismo por la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid. Actualmente trabajo en Heel España realizando diferentes funciones de comunicación corporativa y marketing.
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