Cómo combatir los efectos del calor en tus piernas

La temperatura de nuestro cuerpo debe ser más o menos constante, entre los 36 y los 37 grados y, con ello, asegurar el buen funcionamiento de nuestras células. Las variaciones tanto por encima como por debajo, condicionan alteraciones en el metabolismo más o menos importantes. Por supuesto, también se notan los efectos del calor en las piernas.

Uso de cremas para evitar los efectos del calor en las piernas

Termorregulación

El problema es que la temperatura externa es variable y nuestro organismo debe adaptarse constantemente a los cambios. Al conjunto de mecanismos que consiguen que se mantenga estable la temperatura corporal, a pesar de las fluctuaciones ambientales, se le denomina termorregulación.

La termorregulación está comandada por el cerebro y se hace por varios mecanismos, entre los que destacan el sudor y la vasodilatación periférica.

¿Cuáles son los efectos del calor en las piernas?

La vasodilatación es el proceso por el que se consigue un aumento del diámetro de los vasos sanguíneos. Para regular la temperatura, se produce una vasodilatación de las venas que se encuentran más cerca de la piel, es decir, más superficiales. Al dilatarse, son capaces de contener más cantidad de sangre; esta sangre discurre cerca del exterior y se refresca, bajando la temperatura corporal.

Cuando en verano nos echamos agua fría en las articulaciones, lo que estamos haciendo es refrescar la sangre que pasa por las venas más superficiales, de manera que, al circular, ayuda a disminuir la temperatura general.

Cuidados para evitar los efectos del calor en las piernas

La vasodilatación es un mecanismo eficaz, pero tiene algunas consecuencias. El aumento de sangre en las venas, aumenta la presión dentro de éstas, lo que favorece que se extravase parte del líquido; es decir, el plasma sanguíneo se escapa a través de los poros de las paredes de los vasos y se acumula entre los tejidos.

Esto ocurre especialmente en las piernas y concretamente en la parte más baja, es decir en los tobillos. Esto es así, porque en la zona de las piernas, la sangre discurre por las venas de abajo hacia arriba, o sea, desde los tejidos hacia el corazón. Este camino en contra de la gravedad es difícil.

Por ello puede ocurrir que la sangre quede en parte estancada y esto aumente aún más la presión venosa. Además, el líquido extravasado tenderá a ir hacia abajo y se acumulará sobre todo en la zona maleolar (tobillos).

 

Edema: otro de los efectos del calor en las piernas

El edema en las piernas por efecto del calor, puede ocurrir de manera leve, en personas previamente sanas. Generalmente no tiene consecuencias importantes y suele desaparecer llevando a cabo una serie de cuidados que mencionaremos a continuación.

Otra cuestión es cuando el edema aparece en personas que ya tienen diagnosticado un trastorno del retorno venoso, es decir una insuficiencia venosa, que muy probablemente se acompañará de varices o venas varicosas. En este caso, lo habitual es que los pacientes ya sigan un tratamiento y durante los meses de calor, deban extremar los cuidados.

¿Cómo activar la circulación de las piernas?

Combate los efectos del calor en las piernas

Para combatir los efectos del calor en las piernas, hay que tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Hacer ejercicio. El movimiento de los músculos de las piernas contribuye a impulsar la sangre desde las venas hasta el corazón. Por eso el sedentarismo es uno de los factores que agravan la aparición de edemas. Caminar media hora diaria es un ejercicio ideal para evitar la hinchazón en las piernas. Y, también hacer ejercicio dentro del agua, en el mar o en la piscina, también puede ser muy beneficioso. Pero sobre todo para las personas con problemas en las articulaciones y claro, especialmente durante las épocas de calor.
  • Mantener el peso correcto. La obesidad y el sobrepeso dificultan el retorno venoso y por lo tanto favorecen la aparición de edemas.
  • Dieta ligera baja en sal. La sal retiene líquido, por lo que facilita que el agua quede acumulada en los tejidos. Una dieta baja en sal favorece la diuresis. Además las dietas ricas en frutas y verduras son muy adecuadas para el verano y ayudan a disminuir la hinchazón.
  • Si se padece alguna enfermedad crónica o se están tomando medicamentos de forma habitual, hay que consultar al médico. Y es que los edemas pueden ser consecuencia de una patología no bien controlada o de efectos secundarios medicamentosos.
  • Son muy beneficiosas las duchas de agua fría o templada.
  • No utilizar ropa ni calzado ajustados, puesto que estos pueden dificultar el retorno venoso. Cuidado sobre todo con medias cortas y calcetines.

Alejar los efectos del calor en las piernas

Masajes con geles de efecto frío

Realizar masajes ascendentes en las piernas. Esto contribuirá a que la sangre pueda circular correctamente y no se produzca la extravasación o al menos se minimice.

Si el masaje se hace con un gel de efecto frío, la sensación de alivio será casi inmediata, disminuyendo la pesadez y los calambres. Existen geles en el mercado formulados con plantas ricas en flavonoides como la vid roja, el castaño de indias, el rusco o la centella asiática.

Los flavonoides son principios activos contenidos en los vegetales que mejoran la circulación de las piernas y disminuyen el edema.

Es por ello que estos productos son ideales para aliviar la sintomatología derivada de los efectos nocivos del calor en las piernas.

Alivia los efectos del calor en las piernas

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