Mala circulación en las piernas | 5 consejos

En ocasiones muchas personas notan hormigueos en las piernas, pies hinchados, sensación de calor o incluso problemas en la piel, con aparición de manchas en la piel.

Existe la posibilidad que estas personas padezcan problemas de circulación. Realmente, de la mala circulación en las piernas. Este tipo de trastornos son más habituales de lo que pensamos.

Por qué se produce la mala circulación en las piernas - HeelEspaña

Sistema circulatorio: arterias y venas

Las venas y arterias juegan un papel fundamental en el correcto funcionamiento de nuestro sistema circulatorio. Son las encargadas de transportar la sangre desde el corazón a todo el cuerpo en dos direcciones. Desde el órgano a las diferentes partes del organismo por las arterias. Y a la inversa, por las venas.

En relación a las venas, concretamente en el caso de las piernas, existen fundamentalmente dos sistemas que permiten que la sangre supere la fuerza de la gravedad y regrese al corazón:

 

  • Las válvulas que existen en las paredes de las venas. Sólo tienen un movimiento en una sola dirección. Es decir, hacia el corazón.
  • El segundo sistema es conocido como bomba muscular. Las venas de las extremidades inferiores se encuentran situadas entre los músculos. Por eso, con cada paso que damos, se produce una contracción muscular que contrae las venas y permite el flujo ascendente de la sangre. Este es el motivo por el que se aconseja caminar o realizar ejercicio físico para favorecer la circulación.

Insuficiencia Venosa Crónica, ¿qué es?

Cuando las venas de las piernas pierden elasticidad, se dilatan y provocan que las mencionadas válvulas estén muy separadas unas de otras y no cierren bien, a esto se denomina incompetencia valvular.

Como consecuencia, la sangre se acumula en las piernas, produciendo la Insuficiencia Venosa Crónica (IVC), una enfermedad cuyas principales manifestaciones son las varices y las piernas cansadas.

La acumulación de sangre en las venas produce un aumento de la presión, que hace que parte del líquido se extravase (salga a través de la pared venosa) y se acumule en los tejidos de alrededor (edema). Además, el hecho de que la sangre no avance, dificulta la llegada de la sangre oxigenada, por lo que los tejidos acusan la falta de oxígeno.

El sedentarismo y la falta de ejercicio también pueden predisponer al desarrollo de esta patología, dado que la bomba muscular no se activa.

Cuáles son los síntomas de la mala circulación en las piernas - HeelEspaña

Síntomas de mala circulación venosa

La insuficiencia venosa crónica es un problema que no desaparece con el tiempo. Por ello, cuanto antes se diagnostique y se trate, mayores son las posibilidades de prevenir las complicaciones asociadas y el progreso de la enfermedad. Por eso, es importante consultar al farmacéutico o al médico si se observa alguno de sus síntomas.

Los primeros síntomas que suelen aparecer y que son señales indicativas de padecer esta enfermedad son:

  • Dolor
  • Pesadez
  • Cansancio en las piernas
  • Calambres
  • Prurito
  • Sensación de calor
  • Síndrome de piernas inquietas
  • Claudicación venosa
  • Alteraciones estéticas en la piel

Cuando la patología avanza no solo existen síntomas sino que, además, manifestaciones estructurales. Estas son las varices que son los engrosamientos de las venas. Las telangiectasias (arañas vasculares) son pequeñas venitas que se ven a través de la piel u otras manifestaciones más avanzadas dependientes sobre todo de la falta de oxígeno (isquemia) en los tejidos.

Mala circulación en las piernas | 5 consejos: buenos habitos circulacion piernas - HeelEspaña

Manifestaciones avanzadas

Al progresar la enfermedad puede ir apareciendo algunas manifestaciones avanzadas como:

  • Edema
  • Trastornos de la piel
  • Eczema o sequedad de la piel
  • Pigmentación de la piel (Color rojo vinoso)
  • Úlceras

Varices: uno de los síntomas de la mala circulación en las piernas - HeelEspaña
Por último, a medida que la enfermedad se agrava, se puede producir:

  • Más hinchazón en los tobillos y piernas (edema)
  • Coágulos en las varices
  • O hemorragia por rotura de las varices

Causas de mal retorno venoso

La enfermedad venosa crónica, en la mayoría de los casos, se debe a:

  1. Alteraciones primarias de la pared venosa o de las válvulas. Es decir, sin causa previa, la pared se va debilitando y las válvulas van perdiendo su función.
  2. Alteraciones secundarias a tromboembolismo venoso profundo. Solo en un pequeño porcentaje, la insuficiencia venosa crónica se debe a una patología venosa previa. Puede ser un tromboembolismo, que afecta a la pared del vaso.

La insuficiencia venosa crónica es más frecuente en mujeres.

Esto es debido, seguramente, a la acción de las hormonas, y su prevalencia aumenta con la edad y con los embarazos. No obstante, cada vez afecta a pacientes más jóvenes, debido principalmente a su relación con el estilo de vida.

¿Qué influye en la aparición de la enfermedad?

Existen diversos elementos que pueden influir y ser determinantes en la aparición de esta enfermedad:

  • Embarazo. Es en esta situación cuando muchas mujeres empiezan a tener varices debido a su situación hormonal. Las hormonas pueden provocar la dilatación de las venas. Las hormonas contribuyen a facilitar la llegada de nutrientes y oxígeno al útero para que el feto pueda crecer, pero también pueden facilitar el desarrollo de la insuficiencia venosa crónica y la aparición de varices.
  • Alteraciones hormonales. La enfermedad venosa es más frecuente en la mujer debido a la influencia hormonal. Además, las hormonas de las píldoras anticonceptivas, pueden aumentar la permeabilidad venosa y su dilatación.
  • Edad y factores hereditarios. Los problemas vasculares afectan generalmente a personas de entre 30 y 70 años. Con el paso de los años y en edades más avanzadas, el revestimiento elástico de las venas empieza a debilitarse, incrementando así la posibilidad de dilatación de las venas.
    Así mismo, el factor genético influye en la aparición de insuficiencia venosa de manera directa. La enfermedad es hereditaria, de hecho, es una de las enfermedades que más se hereda.
  • Sobrepeso y malos hábitos alimentarios. El peso corporal excesivo incrementa la presión en las venas de las piernas y agrava su estado, lo que deriva en un mayor riesgo de aparición de insuficiencia venosa crónica y sus complicaciones asociadas.
    Es recomendable seguir una dieta rica en fibra (verduras, frutas e hidratos de carbono como pan, arroz y pasta. Si son integrales, mejor), y limitar el consumo de sal y de grasas saturadas, estas últimas presentes en productos como la mantequilla, carnes rojas, etc. Además, es importante la hidratación bebiendo al menos un litro y medio de agua al día.

  • Sedentarismo y ejercicio físico. Otro factor que influye en el desarrollo de Insuficiencia venosa crónica es la falta de ejercicio físico o inactividad, ya que al estar de pie de forma prolongada aumenta la presión de las venas de las piernas.
    Por tanto, caminar o correr es beneficioso para la circulación venosa, siempre que se practique de forma regular y moderada. Las contracciones de los músculos de las piernas favorecen la progresión de la sangre hacia el corazón. Otras actividades como la práctica de gimnasia, bicicleta, danza o natación favorecen el retorno venoso.
  • Tipo de actividad laboral. Aquellas actividades laborales en las que se pasan muchas horas seguidas de pie, sentados, o que implican muchos viajes largos en periodos cortos, dificultan la correcta circulación sanguínea, lo que puede acabar evolucionando en problemas circulatorios. Se considera pues, que las personas que trabajan en estas condiciones son personas predispuestas a padecer la insuficiencia venosa crónica.
  • Calor excesivo. Habitualmente, en verano se agravan los síntomas de la insuficiencia venosa. El calor provoca que las venas se dilaten, con lo que, por efecto de la gravedad, la sangre se acumula en las piernas, intensificando la sensación de pesadez y cansancio y agudizando los problemas de circulación. Dado que las altas temperaturas favorecen la dilatación de las venas, es importante evitar las fuentes de calor dirigidas directamente a las piernas. En este sentido, no se debe tomar el sol en las piernas de manera prolongada, se debe evitar la depilación con cera caliente, los braseros y las saunas. Por el contrario, sí pueden resultar beneficiosos productos que ayuden a refrescar las piernas, como geles fríos o el empleo de duchas o baño de agua más fría para activar la circulación.

Consejos y medidas para paliar la mala circulación en las piernas

Alivia síntomas de la mala circulación en las piernas - HeelEspaña

No existe un tratamiento definitivo que permita evitar o recuperar totalmente el daño producido en el sistema circulatorio. Existen diversas medidas y una serie de hábitos saludables con los que se puede prevenir esta patología, así como evitar sus complicaciones.

Hay que potenciar aquellas actividades que favorezcan la contracción muscular de las piernas como el ejercicio y evitar todas aquellas situaciones que los empeoren.

Tener una correcta alimentación, acompañada de la realización de ejercicio moderado, son los dos pilares principales en la prevención de la insuficiencia venosa crónica.

Alivia los dolores y los síntomas con…

Existen algunos hábitos o consejos que pueden ayudar a paliar los dolores y la sintomatología:

  1. Evitar permanecer de pie, quieto o sentado largos periodos de tiempo. Es aconsejable, así mismo, mover frecuentemente los pies y las piernas, realizando giros con los tobillos. Además, conviene levantarse del asiento con frecuencia y andar unos cuantos pasos.
  2. Elevar las piernas. Para mejorar el funcionamiento de las venas, se aconseja tumbarse y elevar las piernas por encima del nivel del corazón.
  3. Medias compresivas. Actúan aproximando las paredes de las venas, facilitando que la sangre ascienda correctamente. Se debe valorar el grado de compresión y talla más adecuados para cada persona.
  4. Seguir una dieta equilibrada y evitar el estreñimiento. Los alimentos ricos en fibra y los probióticos pueden ser útiles en este aspecto. Es aconsejable reducir al mínimo el consumo de sal para retener menos líquidos. La hidratación es importante como ya se ha dicho.
  5. Es recomendable la práctica de ejercicio físico moderado de manera regular. Deportes como la natación o caminar diariamente ayudan a activar la circulación sanguínea. El baile, la gimnasia y la bici también pueden ser buenas alternativas para favorecer el retorno venoso.

Para mejorar el retorno venoso existen geles y medicamentos formulados con extractos naturales vegetales que disminuyen los síntomas como la sensación de cansancio y la pesadez en las piernas.

Causas de la mala circulación en las piernas - HeelEspaña

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