Probióticos para la infección de orina | Salud urinaria

Las infecciones urinarias del tracto urinario (ITUs) y más concretamente de las vías bajas no complicadas como la cistitis, son una causa frecuente de consulta de atención primaria.

Más del 50% de las mujeres presentan, al menos, un episodio de ITU en su vida y un tercio de ellas, presentan infecciones recurrentes.

La más frecuente es la cistitis, más del 80%, y sus principales síntomas son el dolor/escozor al orinar y la incontinencia.

Los gérmenes que producen estas infecciones del tracto urinario provienen del aparato digestivo y piel circundante a la uretra. Habitualmente están producidas por enterobacterias procedentes de la zona del colon.

El 80% de ellas, por Escherichia coli. Dichas enterobacterias contaminan la zona perineal y la vagina, pudiendo acceder a la uretra y, desde allí, alcanzar la vejiga.

¿Cómo sé que tengo una infección urinaria?

Los síntomas más frecuentes son:

  • Sensación de calambre o presión en la parte inferior del abdomen. Puede parecer que existe dolor lumbar.
  • La orina se vuelve turbia, y puede tener un olor fuerte o desagradable.
  • En ciertas ocasiones, puede aparecer sangre en la orina.
  • Y se tiene una necesidad frecuente de orinar y con la sensación de no haber podido vaciar completamente la vejiga después de la micción.
  • Urgencia a la hora de ir a orinar. Es decir, se produce la dificultad para retener la orina, con pérdidas involuntarias.

Estrategias para la prevención de las cistitis

Se recomiendan las medidas higiénico-dietéticas de todos los pacientes como son:

  • Higiene íntima diaria con productos adecuados.
  • Ir al baño cada vez que se tenga necesidad, sin retener las ganas. Vaciar completamente la vejiga. Y, después de orinar, limpiarse siempre de adelante a atrás para evitar la contaminación de las bacterias intestinales.
  • Orinar después de mantener relaciones sexuales.
  • Evitar el empleo de desodorantes vaginales, espermicidas u otras sustancias que puedan producir irritación, alergia o inflamación. Muchos de estos productos predisponen a las cistitis.
  • En las mujeres con cistitis de repetición se desaconseja el uso de diafragmas.
  • Evita, en lo posible, el estreñimiento para impedir el crecimiento de bacterias en la zona rectal.
  • Utiliza ropa interior de algodón y evita el uso de tampones.
  • Si vas a la playa o la piscina, evita tener puesto el bañador mojado mucho tiempo. Debes cambiarlo lo más pronto posible por uno seco.
  • Hidrátate lo suficiente. Si bebes mucho conseguirás un buen lavado  de las vías urinarias y de la vejiga. Conseguirás orinar más y eliminar el exceso de microorganismos
  • Siempre debes llevar una alimentación equilibrada. Evita las comidas con muchas especias, el café y el alcohol.

Qué saber sobre la cistitis

¿Por qué se producen las cistitis?

La vagina es un ecosistema en el que habitan una gran variedad de microorganismos. La microbiota es esencial en la obtención de energía, producción de vitaminas y otros componentes y en la regulación de la inmunidad innata y adquirida, controlando el crecimiento de patógenos y evitando procesos infecciosos e inflamatorios.

Los desequilibrios en la microbiota vaginal pueden provocar susceptibilidad a infecciones de la mucosa vaginal y urinaria. Y es que se ha demostrado que las mujeres con cistitis recurrentes tienen una menor presencia de lactobacilos vaginales.

Tratamiento con probióticos

Los probióticos también pueden contribuir a la prevención y tratamiento de las cistitis de repetición porque consiguen mantener el equilibrio en la composición de la microbiota vaginal y también de la intestinal.

La evidencia científica del efecto saludable de los probióticos en las infecciones urinarias muestra datos que permiten recomendarlos como adyuvantes. Es decir, tras el tratamiento antibiótico.

Se puede decir que el uso de para la prevención de la cistitis y para restablecer la microbiota vaginal está ganando aceptación como una alternativa a la terapia antibiótica convencional.

 

La aplicación vaginal de L. crispatus reduce el número de cistitis recurrentes en las mujeres premenopáusicas.

  • Protegen a la vagina frente a la colonización por uropatógenos.
  • Interfieren en la adherencia de éstos al epitelio vaginal. Bloquean sus receptores por mecanismos de exclusión o desplazamiento.
  • E inhiben la multiplicación de estos uropatógenos mediante la producción y excreción de H2O2, ácido láctico y bacteriocinas.

Según distintos estudios y diferentes cepas utilizadas, se consigue una reducción de la cistitis del 50-73%.

Aplicaciones de los probióticos en la salud urinaria

  • Como preventivo en situaciones de susceptibilidad a las infecciones del tracto urinario y las infecciones urinarias recurrentes.
  • Como coadyuvante del tratamiento antibiótico o antifúngico en infecciones genito-urinarias.
  • En el mantenimiento de la salud vaginal y de las vías urinarias, al contribuir al equilibrio de la microbiota vaginal residente.

Uso de probióticos para la infección de orina

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