Cuidado con mezclar alcohol y medicamentos

El alcohol está muy socializado y es parte de prácticamente todas las fiestas y reuniones. Sin embargo esto puede hacer que, en ocasiones, olvidemos los efectos que puede tener sobre nuestro organismo. Puede, incluso, que se nos olvide lo perjudicial que es mezclar alcohol y medicamentos.

Mezclar alcohol y medicamentos: peligros - HeelEspaña

Cambios en el organismos del consumo de alcohol

Las bebidas alcohólicas contienen etanol. Éste, es un principio activo que actúa sobre el sistema nervioso central, el hígado, la mucosa digestiva y el sistema inmunitario entre otros.

Sus efectos varían según se trate de un consumo ocasional o de un consumo crónico de alcohol. El alcoholismo crónico conlleva problemas de nutrición, metabólicos, nerviosos, daño hepático y mayor tendencia a sufrir infecciones y hemorragias. También suele provocar importantes trastornos en el ámbito social, laboral y familiar.

Pero dejando aparte el complejo problema del alcoholismo crónico, no hay que olvidar que el consumo ocasional de alcohol supone una serie de cambios en el organismo. Cambios que hay que tener siempre en cuenta, pero aún más cuando vamos a mezclar alcohol y medicamentos.

Interacciones medicamentosas

Cuando se toman varios medicamentos simultáneamente, puede ocurrir lo que se denomina interacciones farmacológicas. Es decir, una modificación en el efecto de un fármaco causada por la administración simultánea de otro fármaco. Pero estas interacciones farmacológicas no solo ocurren cuando se trata de medicamentos.

La administración de plantas medicinales, alimentos o bebidas, también pueden modificar el efecto medicamentoso y se consideran igualmente interacciones farmacológicas.

 

Tipos de las interacciones farmacológicas

Las interacciones farmacológicas pueden ser de distintos tipos:

  • Por un lado, las relacionadas con el trasporte del fármaco a través del cuerpo. Una sustancia determinada puede alterar este trasporte. Puede hacer que el fármaco varíe su absorción, su distribución, su metabolismo o su excreción.
  • El otro grupo de interacciones son las relacionadas directamente con el mecanismo de acción de un fármaco. La sustancia B puede modificar la unión de la sustancia A con su receptor, provocando una de estos tres fenómenos:
    • Sinergismo. Es decir, ambas sustancias se potencian en su acción.
    • Antagonismo, en el que la sustancia B bloquea el efecto de la sustancia A.
    • Potenciación. En la que sólo una de las dos sustancias aumenta su efecto.

El alcohol pueden presentar cualquiera de las interacciones anteriormente descritas. Y, en ocasiones, el efecto observado es una combinación de varios tipos de éstas. Por tanto no es recomendable mezclar alcohol y medicamentos.

Cuidados a la hora de mezclar alcohol y medicamentos - HeelEspaña

¿Y qué ocurre al mezclar alcohol y medicamentos?

Entre las interacciones del alcohol con los fármacos más habituales hay que distinguir aquellas en las que el alcohol aumenta el efecto del fármaco de las que el alcohol disminuye el efecto del fármaco.

Cuando el alcohol aumenta los efectos indeseables del fármaco o cuando el fármaco influye en los efectos del alcohol,  ¿qué ocurre?

  • Fármacos que aumentan la absorción del alcohol a nivel intestinal. Medicamentos tan habituales como el ácido acetil salicílico (aspirina), antiácidos como la cimetidina y antibióticos como la eritromicina. Estos pueden aumentar la absorción del alcohol a través del intestino.Y esto se traduce en que su paso a sangre es mayor y, por lo tanto, los efectos del alcohol se potencian. A veces hemos oído alguien a nuestro alrededor diciendo: “qué mal me ha sentado hoy el alcohol” o“me ha afectado más que otras veces”.

    Puede ser que estuviera tomando alguno de estos medicamentos y que esto haya propiciado que el efecto de esa copa o esa cerveza que se ha tomado, hayan variado. Es importante conocer esto, por ejemplo, si se va a conducir o a hacer alguna actividad en la que haya que tener un buen estado de concentración.

    Cuidado con mezclar alcohol y medicamentos: hombre joven pildora vaso agua heelespana - HeelEspaña

    La persona puede pensar “esto lo puedo hacer aunque me tome una cerveza, porque ya lo he hecho en otras ocasiones y no ha pasado nada”, pero no tiene en cuenta, que esta vez, esa cerveza puede tener un efecto mayor. Dicho esto conviene recordar que al volante lo mejor es no ingerir nada de alcohol.

  • Fármacos que aumentan su efecto por acción del alcohol. Básicamente, todos los medicamentos que tengan un efecto sedante: barbitúricos, benzodiacepinas, antidepresivos o los relajantes musculares. Todos estos fármacos van a producir una sedación mayor si se combinan con alcohol.Cuidado con mezclar alcohol y medicamentos: mujer adulta enferma heelespana - HeelEspaña
    Mucho cuidado si se está en tratamiento con alguno de estos fármacos y tomar alcohol, pues la capacidad de atención y la función motora pueden verse muy deterioradas. Ellos supone, evidentemente, un importante peligro en muchas situaciones.

    También ocurre un aumento del efecto en el caso de los antidiabéticos, de forma que la combinación de éstos con alcohol puede producir hipoglucemia.

Pero también…

  • Fármacos que disminuyen su efecto por acción del alcohol. Por ejemplo la penicilina y todos sus derivados, como la amoxicilina. Cuando se está tomando antibióticos de esta familia hay que tener en cuenta que el alcohol disminuye su efecto y, por tanto, la infección que se esté intentando tratar puede no responder al tratamiento como estaba previsto.
  • Fármacos que aumentan sus efectos indeseables por interacción con el alcohol. Por ejemplo, el paracetamol produce un daño hepático que se ve incrementado si se asocia con alcohol.Cuidado con mezclar alcohol y medicamentos: hombre borracho botella vino heelespana - HeelEspaña
    El posible sangrado digestivo que puede ocurrir con la toma de ibuprofeno, naproxeno o diclofenaco, aumenta la probabilidad de ocurrir si se ingiere alcohol durante el tratamiento. Y los antihistamínicos producen más somnolencia y sedación de lo habitual en combinación con el alcohol.
  • Cambio en el efecto de un fármaco dependiendo de si la toma de alcohol es ocasional o crónica. Esta es una situación muy curiosa, pero que hay que tener en cuenta. Por el efecto que el alcohol tiene sobre el hígado, la toma ocasional de éste produce una disminución del metabolismo de algunos fármacos, lo que incrementa su acción.Sin embargo, el alcoholismo crónico produce cambios en el sistema enzimático del hígado, lo que produce una mayor destrucción de algunos fármacos y, por tanto, una disminución de su acción. Esto ocurre por ejemplo con los anticoagulantes tipo Sintrom.Cuidado con mezclar alcohol y medicamentos: tensado hombre sentado contra ventana heelespana - HeelEspaña

    En un paciente anticoagulado, la ingesta ocasional de alcohol produce un aumento del efecto anticoagulante del fármaco. Por su parte, el consumo crónico de alcohol produce una disminución del efecto.

Por tanto, mezclar alcohol y medicamentos no es buena idea

Aunque la toma de alcohol sea muy social, hay que tener en cuenta estas interacciones y respetar a ser posible el tiempo que recomiende la pauta de tratamiento, sin tomar alcohol. Si se está siguiendo un tratamiento puntual como la toma de antibióticos o de antiinflamatorios, la recomendación es no ingerir alcohol en ese período. En tratamientos a largo plazo, hay que conocer esos efectos y su gravedad y consecuencias. Por ejemplo, tomar alcohol y benzodiacepinas es una combinación absolutamente no recomendable. Otros casos y situaciones hay que valorarlos, siempre consultando con el médico y pensando, por supuesto, en un consumo esporádico, moderado y responsable del alcohol.

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