Faringitis y amigdalitis | Diferencias y Tratamiento

De forma habitual escuchamos decir tengo faringitis y amigdalitis o, incluso, dolor en la garganta como sinónimos de una misma patología o enfermedad. Pero todos estos términos no significan lo mismo. Cuando nos referimos a dolor de garganta como una enfermedad en sí, realmente nos referimos a un síntoma relacionado con las vías respiratorias altas.

Entender la faringitis y amigdalitis

La faringitis y amigdalitis son infecciones de la garganta que causan inflamación. Si afecta principalmente a las amígdalas palatinas, se denomina amigdalitis o simplemente anginas. Si afecta principalmente a la garganta, se denomina faringitis. A veces, las dos patologías coexisten al tratarse de zonas que están próximas. Es entonces cuando hablamos de faringoamigdalitis.

Finalmente, puede existir inflamación de la parte inferior de la faringe, afectando a la laringe o caja de la voz, apareciendo en estos casos la laringitis.

La faringe pertenece a dos sistemas: el sistema respiratorio y el sistema digestivo. La laringe es un órgano tubular que sirve de conexión entre la faringe y la tráquea.

Por lo tanto, está situada después de la faringe y ya no forma parte del aparato digestivo, únicamente del respiratorio. Está localizada en una zona más profunda y es una estructura formada por cartílagos que permite que el aire llegue a la tráquea y sea conducido a los pulmones.

Cómo aliviar faringitis y amigdalitis

Infecciones respiratorias frecuentes: faringitis y amigdalitis

Faringitis y amigdalitis son trastornos muy comunes en la población que suelen afectar especialmente durante los meses fríos del año y que están causadas por infecciones. Las vías respiratorias son muy sensibles a sufrir infecciones. Se debe a que están muy expuestas al exterior de forma constante e inhalamos el aire que puede estar contaminado con posibles gérmenes patógenos.

Los cambios bruscos de temperatura debilitan a nuestro sistema inmune. Por ello es más fácil que los gérmenes consigan atacar las vías respiratorias.

La faringitis es un problema frecuente. De forma general, podemos decir que la mayor parte de las faringitis agudas se presenta durante los meses fríos, esto es, en la estación de las enfermedades respiratorias infecciosas como es el caso de resfriados y gripe, debido a un mayor contacto entre los miembros de una familia. También pueden aparecer en otoño y principios de primavera.

El término de amigdalitis aguda engloba de manera inespecífica a la inflamación de la orofaringe y de las formaciones linfoides de la orofaringe, las amígdalas palatinas, apareciendo habitualmente en la clínica en forma de faringoamigdalitis aguda. La amigdalitis aguda es menos frecuente que la faringitis.

Causa de faringitis y amigdalitis

La mayoría de las faringitis y amigdalitis son víricas (65-85%). La faringitis bacteriana es más frecuente en niños entre los 5 y 15 años (30%) siendo mucho menor en los adultos. Son más frecuentes en el invierno y comienzos de primavera.

En el caso de faringoamigdalitis, las causas más frecuentes son:

  • Infecciones por virus. Esta infección es la más frecuente en todos los grupos de edad, y puede deberse a:
    • Virus del resfriado como rinovirus y adenovirus, gripe, varicela, mononucleosis, sarampión, etc.
  • Bacterias. Las faringitis bacterianas son más frecuentes en niños. Y, la mayoría de las veces, son producidas por el estreptococo.
  • Infecciones por hongos.
  • Infección por parásitos.
  • Hay un grupo de faringitis que son de tipo irritativo. Agentes tales como el tabaco, el alcohol, el aire inspirado frío, la polución, etc. pueden producir inflamación. En este caso, se trata de una faringitis, con dolor de garganta y posiblemente disfonía, pero sin amigdalitis.
  • Alergias. La alergia al polen o condiciones ambientales como un ambiente extremadamente seco pueden ocasionar faringitis. También se puede producir una inflamación de la mucosa orofaríngea por traumatismos o como consecuencia de reflujo gastroesofágico.
  • Otras. Fármacos, tóxicos, etc.

La mayor parte de las causas infecciosas e irritativas provocan faringitis agudas, pero algunas de estas condiciones, se pueden prolongar en el tiempo y causar faringitis crónica, como es el caso del consumo de tabaco o la permanencia durante mucho tiempo en ambientes secos o contaminados.

¿Cuáles son las diferencias entre faringitis y amigdalitis?

¿Qué síntomas producen las faringitis y amigdalitis?

El síntoma que siempre aparece en estas patologías y más frecuente es el dolor de garganta. Suele ser más intenso en el caso de la amigdalitis, sobre todo al tragar. También aparece quemazón y sensación de garganta rasposa y seca que provoca carraspeo.

Cuando la infección es bacteriana, la clínica suele ir acompañada de fiebre alta, malestar general, dolor de cabeza e inflamación de los ganglios linfáticos de la zona lateral del cuello.

En el caso de amigdalitis es frecuente ver las amígdalas enrojecidas o con puntos blancos (bacteriana), dolor de oído, pérdida de apetito, ganglios dolorosos en el cuello junto con fiebre elevada.

En el caso de las faringitis víricas son más frecuentes los dolores musculares y articulares, cansancio, dolor de cabeza, tos productiva o seca como es el caso de alergias o irritantes, etc.

Factores de riesgo

Existen una serie de factores de riesgo para padecer faringitis como son:

  • Edad. Los niños y adolescentes son más propensos a tener faringitis.
  • Alergias
  • Exposición a sustancias químicas irritantes, humo del tabaco, contaminantes, etc.
  • Antecedentes de sinusitis previas
  • Lugares cerrados y hacinamiento
  • Inmunidad debilitada

Cuando existe laringitis, además del dolor de garganta, pueden aparecer otros síntomas. Entre estos está la ronquera, pérdida de voz, tos seca, sequedad, etc.

¿Cómo prevenir la faringitis y amigdalitis?

Existen unas recomendaciones que pueden ayudar a prevenir la aparición de estos trastornos:

  1. Evitar ambientes contaminados, cargados de bacterias y virus que pueden pasar a nuestro organismo, provocando el cuadro infeccioso.
  2. Es aconsejable evitar los cambios bruscos de temperatura. En invierno, las calefacciones provocan un contraste muy alto con la temperatura de la calle. Esto irrita la mucosa de nuestra faringe, provocando más irritación y dolor.
  3. Debemos proteger nuestra garganta. Fortalecer nuestro sistema de defensa y abrigarnos bien en ambientes fríos.
  4. Lavarse frecuentemente las manos. Una buena higiene evitará la propagación de virus o bacterias.
  5. Evitar la ingesta de comidas muy calientes o bebidas excesivamente frías ya que, pueden lesionar la mucosa de la faringe.
  6. Mantener una correcta hidratación. Beber líquidos sobre todo agua e infusiones.
  7. Realizar gargarismos que nos ayudará a desinfectar la garganta y aliviará el dolor.
  8. Dieta equilibrada con alto contenido de frutas y verduras sobre todo alimentos con alto contenido de vitamina C.
  9. Evitar el tabaco, alcohol e irritantes.

Cuál es el mejor tratamiento para faringitis y amigdalitis

¿Cuándo acudir al médico?

Siguiendo estas recomendaciones a veces no será posible evitar la faringitis. Por ello existen una serie de situaciones en las que se recomienda acudir al médico:

  • Dolor de garganta que dura más 48 horas
  • Dolor de garganta intenso acompañado de ganglios muy inflamados
  • No mejora con recomendaciones generales, autocuidado o tratamiento específico después de 48 horas.
  • Dificultad al tragar muy llamativa
  • Problemas para respirar
  • Dificultad para abrir la boca
  • Dolor articular
  • Dolor de oído
  • Erupción cutánea
  • Fiebre alta
  • Sangre en la saliva o flema
  • Dolor de garganta recurrente con frecuencia
  • Aparición de un bulto en el cuello
  • Ronquera que dura más de dos semanas
  • Hinchazón en el cuello o la cara

Tratamiento de la faringitis y amigdalitis

El pronóstico de la faringitis suele ser bueno si no hay complicaciones, siendo su duración normal entre 7 y 10 días. Existen dos tipos de tratamiento:

  • Tratamiento de la causa. Es el caso de faringitis y amigdalitis bacterianas.
  • Tratamiento sintomático. Prácticamente en todas los casos pero sobre todo en infecciones virales, faringitis irritativas y alérgicas.

Tratamiento etiológico

Se realiza con el uso de antibióticos. El médico debe valorar el antibiótico más adecuado, la dosis y el tiempo de duración. El tratamiento con cirugía que se realizaba anteriormente en niños con amigdalitis de repetición ha disminuido actualmente, quedando la mayoría de las intervenciones para aquellos niños que padecen síndrome de apnea obstructiva del sueño.

Tratamiento sintomático

Se debe valorar la importancia de la afección, la edad del paciente o si presenta fiebre. Administración a nivel oral de medicamentos analgésicos, antipiréticos y antiinflamatorios. El consumo de antiinflamatorios debe ser recomendado por un médico. También son de gran utilidad productos a base ingredientes naturales como el propóleo, aloe vera, raíz de regaliz o hiedra común para calmar la irritación de la garganta, el dolor, picor y la tos.

Referencias
• Llor, C., Gurrutxaga, M. A., i Bru, J. D. L. F., Carracedo, S. B., Merino, J. L. C., Caamaño, M. B., & Martino, C. S. (2017). Recomendaciones de utilización de técnicas de diagnóstico rápido en infecciones respiratorias en Atención Primaria. Atención Primaria, 49(7), 426-437.
• Leclère, J. C., Maestra, R., Saramon, L., Mornet, E., Carvalho, C. M., & Marianowski, R. (2021). Adenoidectomía y amigdalectomía. EMC-Cirugía Otorrinolaringológica y Cervicofacial, 22(1), 1-12.
• Font, E. F. (2001). Faringitis y amigdalitis: tratamiento etiológico y sintomático. Offarm: farmacia y sociedad, 20(10), 71-76.
• Serrano, S. G. (2006). Faringitis: revisión. Farmacia profesional, 20(1), 46-49.

Dr. Julián Antonio Carvajal Gómez
Dr. Julián Antonio Carvajal Gómez
Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid, desde el año 2013 hasta la actualidad trabajo como Medical Science liaison (MSL) en el departamento médico de Heel España. 
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