Varices y piernas hinchadas en el embarazo

Uno de los trastornos más frecuentes en el embarazo es la aparición de venas varicosas o varices y piernas hinchadas.

Esto es debido a los cambios que se producen en el organismo de la mujer durante el embarazo. Con la llegada del verano, las mujeres embarazadas son más propensas a presentar varices venosas e hinchazón de piernas.

Alivio de varices y piernas hinchadas durante el embarazo

Verano, embarazo y varices

El calor producido por las altas temperaturas favorece su aparición. No sólo aparecerán el edema, si no también pueden aparecen las telangiectasias o arañas vasculares, que no son otra cosa que, dilataciones de las venitas más superficiales que se visualizan a través de la piel.

Una vez la mujer embarazada haya dado a luz, las varices, el edema y las arañas vasculares mejorarán, por tanto, es importante esperar un tiempo después del parto antes de valorar si es necesario hacer algún tratamiento para mejorarlas.

Las varices son una dilatación de las venas superficiales que frecuentemente adquieren un trayecto tortuoso. Suelen acompañarse de coloración azulada visible en la piel. En general, la localización habitual de las varices son las piernas. También pueden aparecer dilataciones venosas en la vulva y en el ano (hemorroides).

¿Por qué aparecen las varices durante el embarazo?

Existen diferentes factores que influyen en la aparición de varices tanto en personas con enfermedad venosa previa, como en otras que no presentaban ninguna manifestación.

Disminuir síntomas en el embarazo como varices y piernas hinchadas

  • Genética. La pared venosa se debilita sin tener una causa conocida.
  • Hormonas. La progesterona, una de las hormonas que más aumenta en el embarazo, provoca una relajación de las paredes de las venas y su consiguiente dilatación. El flujo sanguíneo en esta situación se enlentece y las válvulas venosas resultan incompetentes provocando acúmulo de sangre y extravasación de líquidos a los tejidos (edema).
  • Compresión mecánica. El útero antes del embarazo tiene el tamaño aproximado de una pera y a lo largo de la gestación irá aumentando en volumen y peso, junto con el bebé, hasta alcanzar el borde de las costillas.
    Este aumento de tamaño influye en la circulación venosa. El peso del útero y el bebé puede comprimir las venas que pasan por la pelvis, trayendo la sangre desde las piernas al corazón. Al comprimirlas, la sangre se estanca en las piernas, y parte del agua de las venas sale hacia los tejidos y se produce el edema, causando sensación de pesadez de piernas e incluso dolor. Además, las venas se dilatan pudiendo llegar a formar varices.
  • El aumento de peso propio del embarazo, la disminución de la actividad física y la retención de líquidos juegan también un papel importante. El líquido se acumula durante el embarazo debido a que las glándulas suprarrenales producen más cantidad de las hormonas que provocan retención de líquidos.

¿Qué síntomas presenta una embarazada con varices?

Una embarazada puede presentar numerosos síntomas que nos indica una enfermedad venosa con la consiguiente aparición de varices.

  • Pesadez en las piernas, cansancio, sensación de hormigueo
  • Dolor en las piernas y claudicación
  • Hinchazón o edemas en las piernas
  • Aparición de arañas vasculares (telangiectasias)
  • Pueden aparecer venas con trayecto tortuoso y de color azul-morado
  • Aparición de varices vulvares y hemorroides

Los síntomas normalmente son leves o incluso ausentes sobre todo en los primeros meses de embarazo.

A medida que transcurre el embarazo, los síntomas aumentan sobre todo, si la mujer está durante mucho tiempo de píe, si hace un calor excesivo 0  si no realiza ningún movimiento.

Suele mejorar al levantar las piernas o al tumbarse.

Las piernas de las embarazadas se hinchan más en el último trimestre, cuando el útero y el bebé son más grandes.

¿Cómo prevenir o reducir las varices y piernas hinchadas en el embarazo?

Siempre se debe tener en cuenta la consulta al médico ante la aparición de los síntomas o de varices molestas o evidentes, para que haga una valoración de las mismas y tome algunas decisiones para evitarlas.

Cómo evitar las varices y piernas hinchadas en el embarazo

La mayoría de las veces, los médicos son bastante conservadores frente a los tratamientos. Existen una serie de medidas que son útiles en el embarazo frente a las varices:

  • No estar mucho tiempo de pie sobre todo en verano debido a las altas temperaturas y a la incidencia directa del sol
  • Mantener el mayor tiempo posible, las piernas en alto sobre todo cuando las mujeres embarazadas pasan mucho tiempo, sentadas o tumbadas. Es muy útil dormir con las piernas un poco elevadas
  • Realizar de forma regular ejercicio físico. Existen una serie de ejercicios que son útiles y sencillos de realizar por las embarazadas
  • Evitar comer alimentos con mucha condimentación y sal
  • Las medias de compresión adecuadas son muy útiles en muchos casos
  • Hacer duchas de agua fría sobre las piernas
  • Masajes ascendentes desde el tobillo hacia la rodilla con algún gel para piernas cansadas
  • Realizar por profesionales especializados, un adecuado drenaje linfático de tipo manual
  • Utilizar productos venotónicos para mejorar la circulación, siempre consultando previamente con un profesional sanitario
  • No utilizar ropa ni calzado que oprima
  • Controlar el exceso de peso, realizando una dieta equilibrada
  • Mantener una adecuada hidratación, evitaremos que el flujo sanguíneo se enlentezca
    Existen, otras opciones de tratar las varices tras el parto, pero deben ser evaluadas por un médico especialista.

¿Qué ejercicios pueden ser útiles en el embarazo para evitar las varices y piernas hinchadas?

Mejores ejercicios para evitar varices y piernas hinchadas

Debido a la existencia de factores genéticos y estructurales que influyen en la aparición de varices, no siempre es posible evitarlas durante el embarazo. Sin embargo, existen una serie de ejercicios que mejoran la circulación venosa. Entre ellos destacan:

  • Realizar ejercicios de flexión y rotación de los tobillos con las piernas al aire. La mujer embarazada tumbada con las piernas hacia arriba, girando los tobillos hacia delante y hacia detrás.
  • Pasear y caminar, estimula de forma natural la circulación de la sangre ya que, al contraerse los músculos de las piernas favorecemos el movimiento de la sangre en las piernas. Caminar descalza por la arena de la playa o con calzado cómodo por un camino o sendero es muy útil.
  • Realizar gimnasia en el agua durante el embarazo es una práctica que mejora el retorno venoso. También ayuda a tranquilizarse, relajarse, mantener el peso, etc. De todas formas, todos estos ejercicios deben ser puestos en conocimiento del médico para evitar sorpresas.
  • Ejercicios tipo bicicleta en la cama. Mover las piernas como si estuvieras pedaleando.
  • Caminar sobre las puntas de los pies, dando pequeños pasos. Repetir los ejercicios durante 5 minutos.
  • Elevar los pies hasta estar de puntillas y luego, bajar los talones hasta tocar el suelo, durante algunos minutos al día.

Por supuesto también son beneficiosas las actividades específicas para embarazas: gimnasia, pilates, yoga… en centros especializados y realizando clases adaptadas a cada persona.

El hecho de que aparezcan más o menos problemas circulatorios depende mucho de la constitución de cada persona.  Y es que algunas mujeres tienen más tendencia a formar varices que otras.

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