Cómo mejorar la circulación sanguínea y evitar las varices

Tener una mala circulación sanguínea provoca la acumulación de sangre en los vasos sanguíneos.  Esto se manifiesta, generalmente, con hinchazón en los tobillos y sensación de pesadez en las piernas, con calambre y dolor. Pero, sobre todo, se puede visualizar a través de la piel en forma de arañas vasculares o varices.

Cuidar la circulación sanguínea - HeelEspaña

¿Qué causa las varices?

Su aparición es la consecuencia de presentar una enfermedad venosa crónica.

Se desconoce la causa exacta de las varices, pero es probable que el principal problema sea una debilidad en las paredes de las venas superficiales (ubicadas justo debajo de la piel), que puede ser hereditaria.

Con el paso de los años, esta debilidad provoca que las venas pierdan su elasticidad. Como consecuencia las venas se vuelven tortuosas y sobresalen en forma serpenteante por debajo de la piel. Solo en un pequeño porcentaje, las varices son consecuencia del ensanchamiento de las venas superficiales, debido a una patología venosa previa, como un tromboembolismo, que afecta a la pared del vaso.

Factores de riesgo

Es más frecuente la aparición de varices en mujeres que en hombres. Las mujeres suelen tener peor circulación sanguínea que los hombres.

Afecta a casi la cuarta parte de la población general adulta, entre el 25-30% de las mujeres y casi al 50% de los mayores de 50 años.

Los factores de riesgo más frecuentes que influyen en la aparición de enfermedad venosa son:

  • Embarazo
  • Sedentarismo
  • Estar de pie durante mucho tiempo
  • Edad (personas mayores es más frecuente)
  • Obesidad
  • Sexo femenino
  • Estatura
  • Genética

Mala circulación sanguínea: factores de riesgo - HeelEspaña

Si la pared venosa está debilitada o le falta elasticidad y/o si las válvulas venosas están elongadas o están rotas, la sangre no es capaz de ascender hacia el corazón y si lo hace, vuelve a retroceder, se debe a la incompetencia valvular que da origen a la enfermedad venosa crónica. Eso hace que la sangre se acumule en cada tramo aumentando el tamaño de la vena. A esta situación se le denomina enfermedad venosa crónica (EVC).

Cuando la patología va avanzando, se producen manifestaciones más importantes, se denomina entonces Insuficiencia venosa crónica (IVC). Muchas personas con varices presentan arañas vasculares, que son capilares agrandados.

Síntomas y signos de enfermedad venosa

La acumulación de sangre en las venas produce un aumento de la presión, que hace que parte del líquido se extravase (salga a través de la pared venosa) y se acumule en los tejidos de alrededor, retención hídrica.

Mala circulación sanguínea y varices - HeelEspaña

Además, el hecho de que la sangre no avance en este territorio dificulta la llegada de la sangre nueva oxigenada, por lo que los tejidos acusan la falta de oxígeno. Esto lleva como consecuencia una serie de síntomas:

  • Dolor
  • Pesadez
  • Piernas cansadas
  • Calambres
  • Prurito
  • Sensación de calor
  • Síndrome de piernas inquietas
  • Claudicación venosa
  • Alteraciones estéticas

Cuando aparecen estas manifestaciones, se habla de enfermedad venosa crónica.

Cuando la patología avanza, ya empieza a haber no solo síntomas, sino además manifestaciones estructurales, como varices, que son los engrosamientos de las venas, arañas vasculares, que son capilares o pequeñas venitas que se ven a través de la piel.

¿Qué es la insuficiencia venosa crónica?

La enfermedad puede avanzar y aparecen otras manifestaciones más avanzadas dependientes sobre todo de la isquemia (falta de oxígeno) en los tejidos. Se habla entonces de insuficiencia venosa crónica con la aparición de:

  • Edema
  • Trastornos de la piel
    • Eczema
    • Pigmentación
  • Úlceras

¿Cómo evitar las varices y mejorar la circulación sanguínea?

Cómo mejorar la circulación sanguínea y evitar las varices: ejercicios antivarices - HeelEspaña

En primer lugar, existen una serie de recomendaciones que denominamos medidas higiénico-dietéticas que pretenden mejorar los síntomas y favorecer el retorno de la circulación e intentan evitar la aparición de las varices.

Entre esas medidas generales se encuentran:

  • Realizar actividad física regular. La práctica de ejercicio físico moderado de manera regular es recomendable. Nadar o caminar diariamente, gimnasia y montar en bici, ayudan a mejorar la circulación.
  • No permanecer sentado o de pie durante mucho tiempo. Cuando por motivos de trabajo o viajes largos en coche, avión o autobús, se deba permanecer mucho tiempo sentado, se recomienda no cruzar las piernas y utilizar un reposapiés. Tanto si se está sentado o de pie durante largos periodos, hay que mover frecuentemente los pies y las piernas y dar breves paseos. Levantar los pies a la altura del corazón mejora el retorno venoso.
  • Baños de contraste. Es útil la utilización de masajes con agua fría en las piernas, sobre todo en verano al sufrir temperaturas ambientales elevadas.
  • Evitar la exposición directa al sol y el exceso de calor en miembros inferiores. Dado que las altas temperaturas favorecen la dilatación de las venas, es importante evitar las fuentes de calor dirigidas directamente a las piernas: no se debe tomar el sol en las piernas de manera prolongada, ni depilarse con cera caliente, o utilizar braseros o saunas.
  • No tomar baños calientes. Al finalizar el baño o la ducha, aplicaremos agua fría a las pantorrillas en sentido ascendente para aliviar la sensación de pesadez.
  • Hidratación adecuada. Se debe beber entre 1,5 ó 2 litros de agua diariamente. Además de beber se puede hidratar la piel con alguna crema especializada.
  • Masajes ascendentes. Realizar masajes con geles fríos, desde el pie a la rodilla en sentido ascendente, para activar el retorno sanguíneo.
  • Calzado y ropa que no opriman. Las prendas de ropa muy ajustadas no son aconsejables, ya que pueden dificultar el retorno venoso desde las piernas al corazón. Igualmente, es preferible el uso de calzado ancho y cómodo, sin un tacón excesivo.
  • Utilizar medias terapéuticas. La utilización de medias con diferentes grados de compresión y talla son recomendables, pero se debe consultar con un profesional sanitario.

¡No te olvides de la dieta!

Cómo mejorar la circulación sanguínea y evitar las varices: intolerancia fructosa - HeelEspaña

Seguir una dieta equilibrada y con poca sal. Tanto el sobrepeso como el estreñimiento pueden afectar a la circulación. Para prevenirlos, es clave una dieta rica en fibra, frutas, verduras y cereales; así como reducir al mínimo el consumo de sal para retener menos líquidos.

La fruta roja, sobre todo los arándanos, pero también las fresas y las frambuesas, mejoran la circulación periférica. Además, protegen y fortalecen los vasos venosos.

Es recomendable controlar la grasa saturada y el azúcar de tu dieta, procurando evitar al máximo la bollería, los embutidos, la pastelería, los platos precocinados… de esa manera evitaremos el sobrepeso.

En relación al estreñimiento el uso de probióticos con fibra es recomendable y puede mejorar la situación intestinal de muchas personas, siempre acompañado de una correcta hidratación.

Existen geles para piernas cansadas

Existen geles para piernas cansadas y medicamentos naturales específicos para favorecer el retorno venoso. Los extractos de determinadas plantas (vitis vinífera) contienen principios activos (flavonoides) que mejoran los síntomas de la enfermedad venosa y frenan la progresión de las varices al tonificar la pared venosa

Por último, el alcohol y el tabaco afectan a las venas y favorecen la aparición de varices, por tanto, es recomendable evitarlos o al menos reducir de forma considerable su consumo.

 

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