Ansiedad en el estómago – ¡No dejes que los nervios te coman!

Todos, en alguna ocasión en nuestra vida, hemos experimentado ese cosquilleo en el estómago o cambios en nuestros hábitos intestinales causados por alguna situación que nos genera ansiedad.

Un examen, una prueba médica o el día de nuestra boda. Entonces, ¿son nervios o es ansiedad en el estómago que se manifiesta en el estómago? ¿O son síntomas de otras patologías?

Motivos por los que se siente ansiedad en el estómago

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es algo normal del día a día. Constituye una respuesta habitual a situaciones cotidianas de la persona. Ante una señal o amenaza de peligro se produce una reacción que nos ayuda a enfrentarnos y responder. Así, cierto grado de ansiedad es, incluso, deseable para el manejo normal de las exigencias del día a día. Puede ser preparar un examen, ir a una entrevista de trabajo o tener que hablar en público.

El problema llega cuando el paciente sobrepasa la intensidad de la respuesta que le hace intolerable. Es decir, cuando la ansiedad afecta a la vida cotidiana y dificulta la capacidad de adaptación de la persona, es el momento de considerarla un problema que requerirá de un tratamiento adecuado para conseguir convivir con este problema.

Algunos datos sobre la ansiedad

Muchas causas de padecer ansiedad en el estómago

En España, la tasa de población adulta afectada por algún tipo de trastorno de la ansiedad alcanza el 20%. Es decir, 2 de cada 10 españoles. Este número se ha visto incrementado en los últimos años en paralelo a los casos de depresión, enfermedad que ya afecta entre un 10 y un 15% de la población.

Por su parte, son las mujeres las que tienen más riesgo de padecer un trastorno de ansiedad. De hecho, la prevalencia de la mayoría de los trastornos de ansiedad en el caso de las mujeres duplica a la de hombres.

¿Cómo se siente la ansiedad en el estómago?

La ansiedad es una emoción, que se acompaña de reacciones corporales tales como la tensión muscular, la sudoración, el temblor, la respiración agitada, el dolor de cabeza, de pecho o de espalda, palpitaciones e, incluso, insomnio.

Sin embargo, también podemos decir que la ansiedad afecta al aparato digestivo, influyendo en nuestra salud y bienestar.

Hablamos de los “nudos en el estómago” o la diarrea que puede aparecer ante un momento de estrés. Otros síntomas comunes de la ansiedad en el estómago son las náuseas y puede llegar, en algunos casos, a causar vómitos o dolor abdominal.

Podemos decir, pues, que la ansiedad afecta a nuestro cuerpo y mente.

No sólo sentimos ansiedad en el estómago

Destacamos, a continuación, otros de los síntomas que se sienten cuando padecemos ansiedad:

  • Síntomas emocionales. La tristeza, el nerviosismo o la irritabilidad son algunos de ellos.
  • Síntomas fisiológicos. Como los que hemos comentado pero también corazón acelerado, sensación de hormigueo o falta de aire.
  • Síntomas conductuales. Hablamos de sentir impulsividad, agresividad o tener el habla acelerada.
  • Síntomas a nivel cognitivo. En este caso, tener dificultad para concentrarnos o a la hora de tomar una decisión y, en general, tener preocupaciones excesivas.

¿Qué situaciones nos provocan ansiedad en el estómago?

Evita el estrés en el trabajo para combatir la ansiedad en el estómago

Las causas que nos pueden llevar a provocar ansiedad, y padecerla en el estómago, suelen formar parte del ámbito en el que normalmente viven las personas.

En cuanto al ámbito familiar, es el entorno más delicado pero más potente causa de ansiedad ya que los conflictos familiares suponen una mayor implicación emocional. Ponemos ejemplos: problemas de salud de algún miembro de la familia, el cuidado de algún familiar con alguna invalidez o algún hijo problemático.

Si hablamos del ámbito laboral podemos decir que afecta a casi todas las profesiones. Y, además de repercutir en la salud y el bienestar del trabajador, afecta a la productividad y rentabilidad de la empresa. Las situaciones más comunes que se viven en el mundo laboral y que causan ansiedad suelen ser el mal ambiente laboral, el poco desarrollo profesional del trabajador o la carga de trabajo que siente que tiene el empleado.

Dentro del ambiente social, los momentos de ansiedad están muy relacionados con el tipo de vida del paciente. El entorno de las grandes ciudades es propicio a generar situaciones de ansiedad o de estrés. Es el caso de vivir en zonas de mucho ruido o contaminación, ir siempre con prisas o el tráfico intenso, tanto por las mañanas para llegar al trabajo como a la salida del mismo para poder llegar a casa o a recoger a los niños del colegio. Pero hay otras situaciones que le pueden generar ansiedad a la persona que vive en una zona conflictiva con muchos delitos o con pandillas agresivas.

En el ambiente personal podemos destacar como causas de la ansiedad y sentir la ansiedad en el estómago por tener unos ingresos económicos bajos, divorcio o la dedicación permanente a una persona que implique sacrificar tiempo de ocio o de desarrollo profesional.

Consejos para manejar la ansiedad

Aprender a relajarse, evitar excitantes o hacer ejercicio son algunas de las actividades que pueden ayudar a controlar, de algún modo, la ansiedad que nos genera ciertas situaciones.

Cómo controlar la ansiedad y el estrés

Es recomendable seguir estos consejos:

  • Practica ejercicios de relajación y respiración. Cada día, más profesionales de la salud reconocen los beneficios de técnicas como el yoga, el taichí o el pilates que han demostrado reducir la ansiedad y mejorar la presión arterial, la circulación y el sistema inmunológico.Dedicar unos minutos a la relajación diaria no cuesta apenas nada y es de suma importancia a la hora de mantener la salud física, mental y emocional. Son muchos los beneficios, pero destacamos:
    • Reduce la fatiga.
    • Aumenta la autoestima y la confianza en uno mismo.
    • Previene dolores de tipo psicosomático como dolores de cabeza, musculares o el malestar general.
    • Aumenta la capacidad para pensar en positivo.
    • Y, por supuesto, disminuye la ansiedad.
  • Planifica las tareas diarias. Prioriza las necesidades. Si no da tiempo a todo, al día siguiente se pueden realizar.
  • Incluye siempre, en el día a día, tiempo para ti, para tus gustos, para las cosas que realmente te resulten agradables y placenteras. Hay que encontrar siempre un hueco para leer, pasear, escuchar música o simplemente algo relajante para ti.
  • Procura tener pensamientos positivos. Estos siempre tienen un efecto beneficioso sobre nuestro estado de ánimo.
  • Reconoce tus errores y aprende de ellos. Todo perfecto no nos puede salir.
  • Lleva una dieta equilibrada. Es necesario tener una alimentación que te aporte todos los nutrientes necesarios como carbohidratos, grasas, vitaminas y oligoelementos. La dieta, como no, tiene que ser equilibrada. Es decir, rica en frutas, verduras y fibra y baja en grasas y azúcares.
  • Elimina o reduce la cafeína, teína u otros estimulantes. Lo mismo que es recomendable dejar de fumar.
  • Recuerda que el alcohol u otras drogas son sustancias potenciadoras del estrés.

Evita la ansiedad en el estómago: ejercicios

¡No te olvides de dormir bien y hacer ejercicio!

Es muy importante dormir. Es necesario descansar lo suficiente. El sueño debe durar, al menos, 7 horas diarias. Es imprescindible para la renovación y recuperación celular. La ansiedad y el estrés es la primera causa de insomnio o de mala calidad del sueño.

También es muy necesario y recomendable llevar una vida activa. El ejercicio físico no solo ayuda a reducir el estrés y la ansiedad sino que, además, reduce los factores de riesgo cardiovascular.

Entre los ejercicios más recomendables destacan realizar natación, bicicleta o marcha.

Referencias
https://amadag.com/
https://www.medigraphic.com/pdfs/revneuneupsi/nnp-2011/nnp113d.pdf
https://www.mheducation.es/bcv/guide/capitulo/8448176391.pdf

Lda. Laura Arbeloa Jiménez
Lda. Laura Arbeloa Jiménez
Licenciada en Periodismo por la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid. Actualmente trabajo en Heel España realizando diferentes funciones de comunicación corporativa y marketing.
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