6 claves para evitar las infecciones vaginales en verano

Las infecciones vaginales en verano sufren un repunte.

El sudor y el calor, así como la asistencia a la playa o a la piscina favorecen estas infecciones. De hecho, que el bañador permanezca demasiado tiempo húmedo constituye una de las principales causas de su aparición.

Cómo prevenir las infecciones vaginales en verano

¿Cuáles son las infecciones vaginales más comunes?

La vulvoganititis es la infección vaginal más común.

Las molestias en la vulva y vagina constituyen la consulta sobre patología ginecológica más habitual en atención primaria. Muchas de ellas, se derivan al especialista.

Entre las vaginitis infecciosas destacan, por su frecuencia, la vaginosis bacteriana que afecta a mujeres entre 15 y 44 años. Se desconoce la causa concreta de la vaginosis bacteriana o cómo se puede contraer, pero es muy común en mujeres sexualmente activas.

Está asociada a un desequilibrio de las bacterias “buenas y dañinas” que se encuentran en la vagina de la mujer.

¿Qué se siente cuando tienes una infección vaginal?

Prevención de las infecciones vaginales en verano

Las molestias más comunes de infección vaginal son: prurito, ardor, inflamación e irritación de la zona, a veces se acompaña de flujo vaginal espeso, abundante y de color blanco. Además, pueden aparecer alteraciones de la micción y las relaciones sexuales pueden ser dolorosas.

Estos signos suelen ser leves o ligeros y no aparecen todos juntos.

En el caso de que exista picor y/o sequedad vaginal se recomienda:

  • No rascarse. El rascado puede aumentar la irritación y puede originar abrasiones.
  • Utiliza un gel específico para hidratar bien la zona. Puede resultar de utilidad los productos de base oleosa e, incluso, la vaselina estéril. Son productos que consiguen evitar la pérdida de agua y mantener la zona hidratada.
  • Un baño caliente o templado puede aliviar el prurito. Pero, eso sí, hay que hacerlo sólo con agua, sin detergentes, sales de baño o aceites.

¿Qué tipo de mujer se ve más afectada?

Mujeres son más propensas a sufrir cistitis

Esta infección puede afectar a mujeres de cualquier edad.

Aunque es menos habitual antes de la pubertad y después de la menopausia, pero existen condiciones que favorecen su aparición, entre las que destacan:

  • El embarazo. Este cambio hormonal afecta al pH del área genital lo que afecta al equilibrio de la microbiota vaginal.
  • La diabetes. El pH cambia cuando una persona tiene hiperglucemia por lo que se alteran los mecanismos de defensa de la vagina. Es por ello que las infecciones se presentan con mayor frecuencia.
  • El uso reciente o continuado de antibióticos. La acción de los antibióticos no se limita a destruir los patógenos del organismo. Muchas veces, también, provoca un descenso de «los microorganismos buenos», de la microbiota natural que puebla nuestro organismo. Y en este caso, de la vaginal.
  • Cambios hormonales como los producidos por la toma de anticonceptivos hormonales con altas dosis de estrógenos o la menopausia.
  • Sistema inmunológico debilitado.
  • Utilización de duchas o aerosoles vaginales.

¿Cómo prevenir las infecciones vaginales en verano?

Evidentemente no solo es importante prevenir las infecciones en esta época del año. Pero es en verano, cuando debemos tener más cuidado y seguir una serie de recomendaciones para evitar esta enfermedad.

Otros factores como las condiciones de los viajes, así como los cambios de dieta y ritmo de vida justifican esta proliferación durante la temporada estival.

  • Cámbiate el bañador o el bikini húmedo si sabes que en varias horas no vas a volver a meterte en el agua
  • Bebe mucha agua. Ingerir poca agua implica menor eliminación de líquido, y, por tanto, mayor estancamiento de este, lo que favorece el desarrollo de gérmenes.
  • Utiliza ropa holgada y de materiales como el algodón, que faciliten la transpiración.
  • Dúchate en cuanto llegues de la playa o la piscina.
  • Uso de cepas probióticas vaginales e intestinales que equilibren tanto la microbiota vaginal como la intestinal, especialmente durante los tratamientos con antibióticos.
  • Toma arándano rojo. Contiene un principio activo llamado proantocianidina que es un componente que tiene un efecto positivo en la prevención de las infecciones vaginales. Esta sustancia impide la adhesión de bacterias patógenas a las paredes de la vejiga y consigue que las bacterias sean arrastradas y eliminadas por la orina.

Consejos para evitar la cistitis en verano

Prevención todo el año

  • Lávate las manos antes y después de ir al baño
  • Realiza la limpieza de la zona anal de delante a atrás, para evitar introducir en la vulva bacterias del recto.
  • Lava la ropa íntima con jabones poco agresivos, sin suavizantes y con poco perfume. Los productos químicos presentes en los productos de lavado doméstico contienen productos químicos que pueden dar lugar a dermatitis y alteran la composición de la microbiota vaginal.
  • Evita las duchas vaginales. La vagina tiene sus propios mecanismos de autolimpieza y protección.
  • También debes evitar los perfumes y desodorantes íntimos ya que son potencialmente irritantes.
  • Lava los genitales antes y después de mantener relaciones sexuales.
  • Cámbiate las compresas o los tampones frecuentemente. Dependerá de la cantidad de flujo de cada mujer pero, en ningún caso, debe exceder las 4 a 6 horas.

Si la prevención no ha sido suficiente… ¿Cuál es el mejor tratamiento?

El tratamiento tiene como finalidad no solo aliviar los síntomas sino la prevención de complicaciones durante el embarazo y parto y la disminución del riesgo de infecciones de transmisión sexual.

El tratamiento, en la mayoría de los casos, se basa en antimicóticos orales o cremas vaginales que deben ser prescritas por un ginecólogo. Las formulaciones tópicas son igual de eficaces que las orales y con mejor tolerancia, por lo que suelen ser las preferidas por las mujeres.

En cuadros recurrentes, puede ser preciso tratar la patología durante varias semanas.

Niñas menores de 12 años: acudir al médico si sufren infecciones vaginales en verano

¿Cuándo hay que acudir al médico?

  • Cuando aparece en niñas menores de 12 años.
  • Durante el embarazo.
  • Trastornos de la inmunidad.
  • Diabetes.
  • Síntomas o signos extragenitales como fiebre, náuseas, dolor abdominal o lumbar.
  • Cuando aparecen úlceras o ampollas vulvares o genitales.
  • Cuando los episodios son recurrentes.
  • O cuando hay presencia de síntomas en la pareja.

Cómo es mejor prevenir las infecciones vaginales en verano
Referencias

https://www.elsevier.es/es-revista-farmacia-profesional-3-articulo-tratamiento-infecciones-ginecologicas-revision-13132076
https://www.binasss.sa.cr/revistas/rmcc/602/art4.pdf

Lda. Laura Arbeloa Jiménez
Lda. Laura Arbeloa Jiménez
Licenciada en Periodismo por la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid. Actualmente trabajo en Heel España realizando diferentes funciones de comunicación corporativa y marketing.
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Cistitis