Distensión abdominal e hinchazón | ¿Cómo lo podemos mejorar?

La mayoría de los pacientes que padece trastornos digestivos hablan de un síntoma común: la distensión abdominal.

De hecho, afecta al 15-30% de la población general y lo describen como una sensación de tensión o hinchazón en el abdomen que, normalmente, va acompañado con un aumento objetivo del perímetro abdominal.

¿Por qué tengo distensión abdominal?

De un tiempo a esta parte has empezado a sentir, paulatinamente, un conjunto de síntomas continuos e intermitentes que se manifiestan, en forma de dolor, en la parte superior del abdomen. Si tienes malestar, eructos y náuseas sin vómitos, pesadez o distensión abdominal es muy probable que padezcas dispepsia.

Dispepsia: trastorno digestivo común

La dispepsia funcional es un trastorno digestivo de gran prevalencia que afecta, aproximadamente, al 25% de la población. Sobre todo, lo padecen adultos, tanto hombres como mujeres, a partir de los 40 años. En España es un motivo de consulta médica frecuente, aunque muchos de los pacientes que padecen la enfermedad no acuden al médico.

La dispepsia funcional es común y puede durar mucho tiempo, aunque los signos y síntomas son en su mayoría intermitentes. Se trata de personas con dolor o malestar en la parte superior del abdomen y, a menudo, este dolor está acompañado de distensión abdominal, hinchazón, eructos y náuseas.

Otras causas

La dispepsia es la principal causa de distensión abdominal, pero no es la única.

 

Por qué tengo distensión abdominal

Gases

La acumulación de gas en el estómago e intestino es una de las causas más comunes de hinchazón o distensión abdominal. Es un problema en donde el abdomen está lleno y distendido, generalmente debido a un exceso de gases intestinales. La mayoría de los casos se deben a aerofagia (tragar aire) inconsciente, a una sensibilidad exagerada a cantidades normales de gas en el abdomen o a una mala digestión de algunos alimentos.

Para intentar disminuirlos, debes intentar masticar y ensalivar mucho los alimentos, hasta casi hacerlos papilla. Por supuesto es muy recomendable hacer pequeños cambios en tu dieta para evitar o disminuir aquellos alimentos que te pueden provocar más gas.

Estreñimiento

Se define como un hábito intestinal con una defecación inferior a 3 veces a la semana, con heces duras y dificultad defecatoria. Esta definición es útil para poder establecer un diagnóstico, pero no da idea de las alteraciones en el bienestar y la calidad de vida para el paciente que lo padece. Las personas con disminución de la frecuencia defecatoria presentan unos índices más altos de absentismo laboral que la población general y una alteración de sus actividades habituales, así como una interferencia en sus relaciones sociales.

El estreñimiento se considera una afección banal, pero tiene importantes repercusiones en la calidad de vida de las personas que lo padecen, como hemos dicho. Sobre todo, en cuanto a la sensación de distensión abdominal y gases que se producen como consecuencia de la fermentación de los residuos fecales por las bacterias intestinales, sobre todo de la fibra soluble.

 

 

Intolerancias

En cuanto a las intolerancias, las más frecuentes son a la lactosa, la fructosa, el sorbitol y la histamina.

Cuando el paciente intolerante ingiere el alimento, se produce una mala absorción. Esto da lugar a síntomas digestivos como hinchazón abdominal, dispepsias o alteraciones del tránsito intestinal.

Los pacientes afectados deben excluir de su dieta el alimento en cuestión.

Síndrome de sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO).

Se trata de un crecimiento excesivo del número de bacterias que pueblan el intestino delgado. Es decir, estaríamos hablando de un tipo de disbiosis, de un desequilibrio en la microbiota intestinal.

Esta enfermedad puede causar hinchazón, diarrea frecuente y puede provocar dificultades para digerir los alimentos y absorber los nutrientes.

 

Distensión abdominal tras las comidas

Hábitos de vida saludable

Para cuidar la salud digestiva hay que seguir una serie de consejos saludables que resultan básicos para evitar, entre otros, la distensión abdominal:

  • Come despacio y mastica adecuadamente.

Puede ser algo obvio, pero comer despacio resulta vital para evitar que se traguen gases. Y, además, masticar bien los alimentos facilita la digestión al estómago. Es importante que comas a un ritmo que te permita masticar los alimentos, saborear y disfrutar de la comida. Piensa que la hora de la comida es un buen momento para reparar y recuperar fuerzas.

  • Hidrátate.

Aunque las necesidades de agua de cada persona varían dependiendo de cada organismo, está consensuado que hay que ingerir 2 litros de agua al día. Para ello, puedes beber durante las comidas y entre ellas. El agua va a facilitar el trabajo de la digestión y mantiene constante el agua que necesita nuestro cuerpo. Pero aléjate del consumo excesivo de refrescos azucarados y zumos con azúcar añadido. En general, olvídate de todas aquellas bebidas estimulantes que pueden producir diferentes molestias digestivas.

  • Haz 5 comidas al día y cuida los horarios de cada una de las tomas.

Es importante mantener una regularidad horaria en las comidas y no cambiar los hábitos alimenticios.

  • Dieta mediterránea.

La abundancia y diversidad de los alimentos de origen vegetal, el consumo de frutas, verduras, hortalizas, cereales, pan, legumbres, frutos secos y aceite de oliva –como principal grasa culinaria, en sustitución de grasas saturadas– distingue a la dieta mediterránea de otras dietas. Estos alimentos tienen una alta densidad de nutrientes: hidratos de carbono complejos, fibra dietética, minerales, vitaminas, especialmente antioxidantes, y componentes no antioxidantes y anticancerígenos que parecen resultar especialmente beneficiosos en la prevención de algunas enfermedades crónicas. La dieta mediterránea puede ser, por tanto, un buen ejemplo de dieta saludable. Porque, además de ser sana y nutritiva, ayuda a prevenir las enfermedades crónicas relacionadas con la dieta.

Comida mediterránea con vegetales

 

  • Reduce las grasas.

Estas provocan un retraso en el vaciamiento del estómago. Por tanto, la ingesta en exceso de dulces, salsas, carnes o pescados muy grasos y embutidos puede provocarte dolor abdominal, náuseas o incluso vómitos. No está de más recordar que aquellas personas que ya padecen alguna alteración digestiva o que toman ciertos medicamentos, son más sensibles a los efectos negativos de una comida excesivamente copiosa o muy rica en grasa.

Otros consejos saludables

  • Realiza ejercicio físico. La práctica de algún deporte es un hábito fundamental para nuestra salud y calidad de vida. Además, mejora la circulación, todas las funciones del organismo en general y, por supuesto, es básico para la motilidad intestinal.
  • Mantén un peso adecuado. Para ello, una dieta sana y el ejercicio físico pueden ser tus mejores aliados.
  • Controla el estrés. La dispepsia funcional se puede agravar con el estrés. Este también puede estar vinculado con otras condiciones asociadas con la digestión, incluyendo el síndrome del intestino irritable.
  • Toma probióticos y yogures. Estos productos facilitan la digestión. Pueden evitar la distensión abdominal y las molestias digestivas sobre todo en personas con síndrome de intestino irritable o en personas estreñidas o con diarrea.

 

Referencias
https://www.medigraphic.com/pdfs/revmed/md-2018/md182s.pdf
https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-general-familia-edicion-digital–231-articulo-distension-abdominal-S1889543315000109

Lda. Laura Arbeloa Jiménez
Lda. Laura Arbeloa Jiménez
Licenciada en Periodismo por la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid. Actualmente trabajo en Heel España realizando diferentes funciones de comunicación corporativa y marketing.
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