Infección de garganta… ¿Por virus o por bacteria?

Las enfermedades del sistema respiratorio representan una de las primeras causas de atención médica en todo el mundo. La infección de garganta o la faringitis es uno de los cuadros más frecuentes y, en su mayoría, tiene un origen viral.

Sin embargo, también pueden deberse a bacterias como los estreptococos. Saber diferenciar si la infección es por virus o por bacterias es muy importante para conocer el tratamiento más adecuado.

Saber si la infección de garganta es por virus o por bacteria

Cuando se padece una infección de garganta lo más probable es que esté causada por un virus. Aquí tenemos que nombrar a los rinovirus, adenovirus, virus respiratorio sincitial, virus de la influenza y parainfluenza. Ni es grave ni pone en peligro la vida del paciente.

Los síntomas principales de una faringitis vírica se caracterizan por dolor de garganta, dolor al tragar y mal estado general. Pueden acompañarse todos estos síntomas con fiebre.

Pero es cierto que el origen también puede ser bacteriano y para detectarlo lo mejor es realizar una prueba rápida que consiste en un test de detección de antígeno de estreptococo. Se puede realizar de manera fácil y sin dolor en la misma consulta.

Tras analizar una muestra de fluido de las amígdalas, se obtendrán los resultados en pocos minutos. Pero, también, existe la posibilidad de realizar un cultivo faríngeo. El resultado tarda más tiempo en obtenerse porque se analiza en un laboratorio.

Cómo tratar la infección de garganta

Hemos visto que la infección puede producirse por un virus o por una bacteria y que lo más conveniente es conocer la causa para tratarlo de la mejor forma posible.

 

Virus y bacterias en la garganta

Si la infección de garganta es vírica

En primer lugar, es importante seguir una serie de medidas higiénico-sanitarias. Tales como:

  • Aumenta el consumo de líquidos. Agua en abundancia, zumos, caldos o infusiones. No importa. Tener hidratada la garganta es muy importante.
  • Evita el tabaco y aléjate de irritantes y de la contaminación
  • Evita los cambios bruscos de temperatura. Abrígate bien cuando salgas a la calle si has estado en sitios con calefacción elevada.
  • Lávate las manos. Un hábito muy importante en general, pero que cobra especial importancia cuando padecemos infección de garganta.
  • Cúbrete la boca y la nariz al toser o estornudar
  • Utiliza pañuelos desechables.
  • Mantén tus defensas fuertes. Una alimentación adecuada, dormir lo suficiente y reducir el estrés conseguirán mantener tu sistema inmunitario en condiciones óptimas. En cuanto a la alimentación es importante que incluyas suficientes frutas y verduras, no dejes pasar muchas horas sin tomar nada y prepárate un buen desayuno que te permita afrontar el día de la mejor forma posible.
  • Ventila la casa adecuadamente y el lugar de trabajo diariamente. Si puedes, evita los espacios cerrados donde haya mucha gente. Renovar el aire que se respira alejará las infecciones.

 

 

¿Y existe tratamiento farmacológico?

Es importante no automedicarse. Sabiendo esto y respecto a los posibles tratamientos locales para el dolor de garganta, es normal seguir un tratamiento local antiséptico, antiinflamatorio, suavizante y/o analgésico.

Pero también, se puede recurrir a un tratamiento oral sistémico, con analgésicos y/o antiinflamatorios no esteroideos que se utilizan fundamentalmente para el malestar general, la inflamación y la fiebre, si la hubiera.

 

Curar el dolor de garganta

 

El uso de productos a base de principios naturales para la infección de garganta como el regaliz, el plántago o la malva consiguen calmar y suavizar la garganta irritada, además del dolor. Y podemos encontrarlos en distintas presentaciones como:

  • Colutorios. Ejercen una acción local. Y puede ser sobre la mucosa oral, en el caso de utilizarlos como enjuagues. Pero también sobre la mucosa faríngea sí se utilizan como gargarismos.
  • Aerosoles. Tienen una fase interna líquida y una fase externa gaseosa que permiten la nebulización del principio activo. Son muy útiles en pediatría, pues en los niños es difícil conseguir que hagan gargarismos.
  • Sprays bucofaríngeos. Con un efecto local directo sobre la zona donde se produzcan las molestias.
  • Comprimidos o pastillas. Se administran mediante dilución lenta, es decir, indicando al paciente que las debe chupar. Así se consigue, además del efecto de los principios activos, un aumento de la producción de saliva con su acción con lo que se consigue una mayor hidratación de la garganta.

Cuando la infección de garganta es provocada por bacterias

También, en estas ocasiones, es importante seguir las recomendaciones de tipo higiénico que hemos comentado en el apartado anterior.

Pero cuando la infección de garganta es producida por una bacteria, lo más aconsejable es tomar antibiótico, pero siempre recomendado por el médico. El antibiótico de elección para estos casos es la penicilina, en concreto la penicilina V por vía oral. Y, en segundo lugar, la amoxicilina.

También pueden emplearse cefalosporinas en caso necesario. No está justificada la utilización de un antibiótico de amplio espectro ya que favorece la aparición de cepas resistentes.

 

La infección de garganta causada por bacterias

¿Hay otras causas por las que me pueda doler la garganta?

Las infecciones víricas, como la gripe o el resfriado, y las bacterianas, son las causantes de la mayoría de los casos de irritación de garganta o faringitis. Pero podemos hablar de otras causas que provocan dolor de garganta como:

  • Alergias. Alérgenos como los pelos de los animales, el moho, polvo y polen pueden causar dolor de garganta. Muchos de las personas con alergia pueden presentar un goteo postnasal y estas secreciones pueden irritar la garganta.
  • Sequedad. La falta de humedad puede producir irritación de garganta y congestión nasal.
  • Irritantes. La contaminación, las sustancias irritantes como el humo de tabaco o productos químicos, pueden causar un dolor de garganta. El alcohol y los alimentos picantes también pueden irritar también la garganta.
  • Sobreesfuerzo o sobreuso de la garganta. Personas que hablan durante largos periodos de tiempo o fuerzan la voz, como actores o cantantes, puede provocar irritación de garganta y disfonía.
  • Reflujo gastroesofágico. Los ácidos procedentes del estómago pueden provocar irritación en la parte superior del esófago y en la parte más baja de la garganta.
  • Las infecciones fúngicas como la candidiasis oral o las infecciones por citomegalovirus pueden provocar irritación de garganta . Este tipo de infección suelen ser muy frecuentes en personas inmunodeprimidas o en personas con infección por VIH.

 

 

Referencias
https://www.elsevier.es/es-revista-enfermedades-infecciosas-microbiologia-clinica-28-articulo-recomendaciones-el-manejo-faringoamigdalitis-aguda-S0213005X15000798
https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-el-dolor-garganta-el-uso-13042366

Lda. Laura Arbeloa Jiménez
Lda. Laura Arbeloa Jiménez
Licenciada en Periodismo por la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid. Actualmente trabajo en Heel España realizando diferentes funciones de comunicación corporativa y marketing.
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Sistema inmune