Trasnochar afecta al estado de la flora intestinal

Trasnochar no significa solamente salir de fiesta hasta altas horas de la madrugada. También se puede trasnochar por dedicar más horas de las habituales al trabajo o por el cuidado de niños, ancianos o enfermos. Pero estos comportamientos, si son habituales, pueden tener un efecto negativo en nuestra microbiota intestinal.

¿Por qué no dormir afecta a la microbiota intestinal?

¿En qué me afecta trasnochar?

No cumplir con las horas que, por edad, te corresponden para dormir, afecta a la salud de diferentes maneras.

Se rinde menos durante el día, se tiene un peor humor, el cansancio te acompaña a todas horas y puede alterar nuestra microbiota.

Así es, dormir menos horas de las recomendadas tiene efectos sobre esta última.  Hace que estas personas puedan desarrollar problemas como sobrepeso o diabetes tipo 2.

¿Por qué cuidar nuestra microbiota intestinal? ¿Es tan importante?

Cuando nacemos, la microbiota intestinal comienza a desarrollarse en un proceso que dura unos dos o tres años hasta alcanzar la madurez y nos acompañará el resto de nuestra vida.

Es considerada como un órgano más de nuestro cuerpo, recoge la energía de los alimentos, mejora la motilidad del intestino y sus funciones, refuerza la pared intestinal, pero además protege frente a patógenos, produce metabolitos importantes para nuestra salud, sintetiza vitaminas y hormonas, apoya al sistema inmune, afecta a la circulación de lípidos en la sangre e influye en el funcionamiento del cerebro, el hígado, el riñón o la piel.

El tipo de alimentación, el consumo de ciertos medicamentos, el estrés, la falta de horas de sueño,…son factores de riesgo para que su equilibrio y, por tanto, nuestra salud, se mantengan.

Cuida tu salud, cuida tu microbiota intestinal

Tener un sueño irregular… ¿realmente influye en nuestra microbiota?

El ritmo circadiano es importante no solo para determinar los patrones de sueño y alimentación, sino también para la actividad de todos los ejes hormonales, la regeneración celular y la actividad cerebral, entre otras funciones.

La microbiota intestinal, íntimamente relacionada en estos procesos, secreta diferentes moléculas en determinados momentos del día. Así, por la noche, predominan las relacionadas con el metabolismo de la energía, la reparación celular y el crecimiento de las mismas.

Durante el día, las bacterias del intestino producirán moléculas que consolidan su propia colonización del intestino. Tal es así que el ayuno nocturno es beneficioso para que se produzcan ácidos grasos de cadena corta, como el butirato. Este protege el intestino además de regular los niveles de glucosa a través de diversas hormonas vinculadas a la misma. O el propionato que regula el metabolismo de la grasa en el hígado.

Por otro lado, los metabolitos excretados durante los momentos de la alimentación están ligados a la absorción de proteínas, lípidos y al metabolismo de aminoácidos.

Por ejemplo, un desequilibrio en la microbiota puede provocar una reducción en la disponibilidad de triptófano para la síntesis de serotonina a nivel cerebral. Además algunos estudios han descubierto que está vinculado con la producción de melatonina (la hormona del sueño).

Menos horas de sueño hace que se altere la diversidad y cantidad de las bacterias intestinales. Esto da lugar a problemas en el metabolismo que podrían afectar seriamente a las personas que no tienen un horario correcto en la cama.

Cómo afecta la privación de sueño

Trasnochar afecta al estado de la flora intestinal: dormir microbiota intestinal - HeelEspaña

Aquellos pacientes privados de sueño muestran cambios en su microbiota similares a los que tienen personas obesas en comparación con personas sanas. Manifiestan un 20% menos de sensibilidad a la insulina, lo cual aumenta la posibilidad de sufrir diabetes tipo 2.

También hay que tener en cuenta que al trasnochar se adquieren hábitos no deseables como comer a altas horas de la noche, lo que puede perturbar el sueño y esto da lugar a un ciclo vicioso y no circadiano precisamente.

El abuso de alcohol y comida rápida por las noches perturba el ritmo de la microbiota intestinal. Esto da lugar a una disbiosis. Esto es una alteración en la composición y/o funciones de las bacterias que conviven como comensales en nuestro organismo y ello podría desembocar en una inflamación intestinal y un incremento del riesgo de otras enfermedades.

 

Conclusiones

Por tanto es evidente que la falta de sueño afecta a nuestra microbiota. Por ello debemos tener presente procurar una buena higiene del sueño adquiriendo, de nuevo, esos hábitos que nos permitan dormir de un tirón y, por supuesto, las horas necesarias todos los días.

Y ¿al revés? Pues ocurre lo mismo. Es decir, una alteración y desequilibrio de la microbiota reduce significativamente la duración y calidad del sueño ya que son mecanismos que están interrelacionados e interactúan constantemente.

Por tanto, cuida tu microbiota para cuidar tu sueño y cuida tu sueño para cuidar tu microbiota.

BIBLIOGRAFÍA
Parkar, SG. Kalsbeek, A., Cheeseman, JF. Potencial role for the gut microbiota in modulating host circadian rhythms and metabolic health Microorganisms. 2019; 7(2). Doi: 10.3390/microorganisms7020041
Szentirmai E, Millican NS, Massie AR et al. Butyrate, a metabolite of intestinal bacteria, enhances sleep. Scientific Reports. 2019; 9:7035.

Ldo. José Manuel García Raboso
Ldo. José Manuel García Raboso
Licenciado en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid con la Especialidad de Bioquímica. Siempre ha estado unido al sector farmacéutico y al contacto directo con el cliente, bien en Oficina de Farmacia o en diferentes Laboratorios farmacéuticos como AstraZeneca, Salvat o Lacer.
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