Prevenir la tos con hábitos saludables

La bajada de temperaturas y el frío nocturno típicos de los meses invierno predisponen a las infecciones de las vías respiratorias altas. De éstas, las más frecuentes son la gripe y el resfriado. De hecho, según las estadísticas, los adultos presentan una media de 2-4 episodios/año, mientras que los niños pueden llegar a tener hasta 6-8 episodios al año. Prevenir la tos y otras incómodas molestias, provocadas por estas infecciones, puede ser muy sencillo siguiendo unos hábitos de vida saludables.

Medidas de precaución - HeelEspaña
Hábitos saludables para evitar la molesta tos – HeelEspaña

Entre sus principales síntomas encontramos: estornudos, tos, lagrimeo, dolor de cabeza leve, dolores musculares y articulares leves o secreción nasal. No permitas que los cambios de estación perjudiquen tu salud cumpliendo con una serie de consejos saludables.

 

¿Qué es la tos?

Vamos a definir qué es la tos para conocer, después, cómo prevenir la tos. Es un acto reflejo cuya principal finalidad es expulsar secreciones u otros elementos extraños procedentes de las vías respiratorias. Cuando el aparato respiratorio detecta obstrucción, se pone en funcionamiento el reflejo de la tos. Es muy molesta pero, por fortuna, suele ser transitoria y de consecuencias menores. En la mayoría de los casos, está producida por un resfriado común. Pero, no por ello, deja de ser útil e interesante conocer una una serie de recomendaciones que nos ayuden a expulsar mejor las secreciones y conseguir ayudar a resolver el cuadro.

Casi una cuarta parte de las personas sanas, no fumadoras, tiene tos. A veces, la tos se convierte en molesta y repetida. Incluso, hay situaciones en las que puede aparecer fiebre alta, secreciones sanguinolientas, malestar importante, escalofríos u otros signos de alarma. Es en este momento cuando debemos acudir al médico o farmacéutico. El profesional sanitario será el que establezca la causa por la que ha aparecido la tos y nos tendrá que poner el tratamiento más adecuado.

Clasificación de la tos

Se puede hablar de dos tipos de toses si hablamos de la existencia o no de mucosidad.

  • Tos productiva. Es la que se acompaña con mocos o flemas. También se la conoce como tos con expectoración o bronquial. Se dice que es una tos útil porque evita que se acumulen secreciones. Por tanto, no debe inhibirse y se aconseja facilitar la expectoración. De esa manera, conseguir la eliminación de la mucosidad.
  • Tos seca. También se la conoce como tos irritativa. Aquí no se elimina mucosidad. Se asocia a una sensación de cosquilleo en la garganta, picores e, incluso, dolor de garganta. Es muy fatigante para el que lo padece. Se tiene la necesidad permanente de toser, suena dura, suele dificultar el sueño por la noche y produce cansancio.

Por tanto, la tos productiva no debería ser suprimida y lo que hay que hacer es facilitar esa eliminación del moco para que no se acumulen en las vías respiratorias.

Pero también podemos clasificar la tos por su duración. En este caso, tenemos la tos aguda. Que es aquella que dura un máximo de seis semanas. Y también está la tos crónica que puede convertirse en un problema grave de salud. Debe ser valorada y controlada por un profesional sanitario porque puede estar causada por numerosas enfermedades que, generalmente, no son reconocidas por el paciente si no se hacen estudios especiales.

Consejos para prevenir la tos

Por muy cuidadosos que seamos, es muy probable que tengamos, al menos, un catarro al año o pasemos una semana en la cama con gripe. Y ello conlleva convivir con tos, entre otros síntomas. Pero lo que sí que está en nuestras manos es tomar una serie de medidas de precaución para evitar estos procesos.

La posición acostada hace que las secreciones queden acumuladas en las vías respiratorias. Esto aumenta la irritación de las paredes de los distintos tramos respiratorios y, por tanto, desencadena el reflejo de la tos. En el silencio de la noche se hace especialmente molesto. Por eso y para empezar, una de las recomendaciones que se pueden llevar a cabo es la de dormir con dos almohadas. Y es que la elevación de la parte superior del tronco impedirá que las secreciones se acumulen en las vías respiratorias. Por tanto, el paciente no tendrá tanta sensación de ahogo ni tanta necesidad de toser.

Acciones para ayudar a eliminar el moco

Además de esta recomendación, podemos ayudar con sencillas acciones que contribuirán a que la tos desaparezca de manera más rápida como:

  • Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón. Es uno de los mejores consejos. Es la mejor manera de evitar la propagación de gérmenes. Y es importante hacerlo, sobre todo, antes de comer y cocinar; después de ir al baño; después de limpiar la casa; o después de tocar animales. Con este pequeño gesto, conseguimos prevenir enfermedades.
  • Intentar mantenerse alejado de personas enfermas para evitar el contagio.
  • Trate de no saludar con besos o dando la mano a personas enfermas.
  • No compartir vasos, cubiertos u otros objetos susceptibles de contaminación.
  • Lavar bien los alimentos frescos antes de consumirlos. La Organización Mundial de la Salud estima que las enfermedades causadas por alimentos contaminados constituyen uno de los problemas sanitarios más difundidos en la actualidad.
  • Evitar los cambios bruscos de temperatura. Al salir a la calle, es conveniente abrigarse bien y proteger la nariz y la boca con un pañuelo o bufanda.
  • Ventilar de forma regular las habitaciones, oficinas y demás espacios cerrados. Y todos los días, da igual que sea invierno o verano. Lo mejor para hacerlo es a primera hora de la mañana. Y, con media hora, será suficiente.
  • Cubrirse la nariz y la boca con un pañuelo desechable al toser o estornudar y, justo después, tirar el pañuelo a la basura.
  • Mantener una dieta equilibrada, consumiendo abundantes frutas frescas, verduras y zumos ricos en vitaminas, así como beber mucho líquido.
  • Evitar el alcohol, el tabaco y la exposición a otros contaminantes ambientales.
  • Beber, como mínimo, dos litros de agua al día. El aparato respiratorio necesita agua para fabricar las secreciones. Si no la tiene, el moco será más espeso y, por tanto, más difícil de expulsar. De ahí la importancia de beber agua.
  • Guardar unos días de reposo en la medida de lo posible.

Más recomendaciones que pueden aliviar la tos

De igual modo, podemos seguir algunas recomendaciones que puedan ayudar a aliviar la tos productiva o con expectoración de la siguiente manera:

  • Utilizar un humidificador. Un aire demasiado seco va a alterar la mucosa y consigue desecar las secreciones que se encuentran en las vías respiratorias. Por tanto, se dificulta su eliminación. Con los humidificadores conseguiremos incrementar el grado de humedad de las habitaciones que, con las calefacciones, tienen el ambiente reseco.
  • La miel. Puede ser efectiva para calmar la tos. Y es que tiene propiedades antibacterianas, calmantes y expectorantes. De hecho, la Organización Mundial de la Salud anima a utilizar la miel para el tratamiento de la tos. Se considera un remedio seguro y eficaz.
  • Toser siempre que se sienta que hay secreciones. No hay que tragarse las flemas o el moco.

Por tanto, mantenerse hidratado, tomar alimentos suaves, controlar el tono y evitar los cambios bruscos de temperatura nos puede ayudar a prevenir la tos y otros síntomas desagradables típicos de estas infecciones.

Pautas saludables para prevenir la tos - HeelEspaña

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