Cómo aliviar una contractura muscular después de hacer ejercicio

Con el inicio del año nuevo, nuestras ganas de empezar a hacer ejercicio y dejar a un lado el sedentarismo se incrementan. Además, la necesidad de perder esos kilos de más que hemos podido coger gracias a los excesos navideños, se convierte en un motivo más que suficiente para la práctica deportiva. Pero, el exceso de trabajo que en poco tiempo es podemos dar a nuestros músculos, consigue que se produzcan lesiones musculares como la contractura muscular.

Síntomas de una contractura muscular

No solo podemos padecer una contractura muscular por, como hemos dicho, un exceso de trabajo del músculo. Una deformidad en la columna, desequilibrios musculares o las malas posturas durante un tiempo determinado, también pueden provocar la contractura.

Se puede definir la contractura muscular como una contracción mantenida e involuntaria del músculo. Es un estado de tensión exagerada de un músculo.

Aparece cuando un músculo o un grupo muscular está sometido a un intenso trabajo y, por tanto, aparece la fatiga. Y, entre contracción y contracción, no le da tiempo a relajarse.

Cuando existe dicha contractura se puede apreciar un abultamiento en la zona con la consiguiente pérdida de la elasticidad del músculo y, con ello, la pérdida de su función. Es decir, el músculo no trabaja como debiera.

Otros síntomas con los que se manifiesta la contractura muscular es rigidez y debilidad muscular, dolor a distancia, pérdida de equilibrio, sudoración, salivación o trastornos del sueño.

 

Causas de las contracturas musculares

Causas de las contracturas musculares

Se puede hablar de dos causas principales o, por decirlo así, la contractura muscular se puede producir como consecuencia de dos procesos:

  • Cuando se le exige a un músculo un esfuerzo superior al que está preparado o capacitado para realizar. Puede ser de manera puntual como en el caso de las lesiones producidas por un esfuerzo repetitivo. O también se puede producir cuando se mantiene una posición inadecuada de forma prolongada.
  • Cuando un músculo está más débil y, por tanto, no tiene potencia suficiente para llevar a cabo los trabajos que debería. Son lesiones que las padece las personas sedentarias al realizar cualquier ejercicio simple e, incluso, algún trabajo doméstico.

 

 

Sí, se puede aliviar una contractura muscular

Es muy importante que no dejes pasar las señales que te avisan de una posible contractura muscular. Evita la automedicación, algo muy habitual en este tipo de problemas al considerarlo algo banal o pasajero, ya que este tipo de lesiones suelen desaparecer a las 48 o 72 horas.

Lo que te recomendamos es que acudas a tu médico, que valorará el tipo de contractura muscular producida y opte por el mejor método para su tratamiento. Es habitual que el profesional se incline por los miorrelajantes, capaces de relajar la musculatura y reducir la contracción. Los utilizará sobre todo en los casos en los que el dolor sea muy acusado.

Alguna de las técnicas que te pueden ayudar a aliviar los molestos síntomas de una contractura muscular son:

  • Reposo deportivo: es el momento de dejar de hacer ejercicio físico y tener reposo.
  • La aplicación de frío en el tratamiento de las lesiones deportivas es un método claramente contrastado y eficaz. El frío, entre otras ventajas, disminuye la necesidad de oxígeno en estas zonas, impidiendo que aumente la lesión ya existente. Además, facilita las condiciones necesarias para que la recuperación se realice en las mejores condiciones.
  • Masajes. Un buen masaje provoca un aumento del flujo sanguíneo que mejora la recuperación de los tejidos y la limpieza de los metabolitos acumulados. Además, se consigue favorecer la relajación del músculo, una reducción de la tensión muscular y también, del dolor.
  • La electroterapia es también muy útil para el tratamiento de las contracturas musculares. Los aparatos utilizados para ello suelen ser el recuperador electrónico de alta frecuencia o los ultrasonidos, entre otros aparatos.
  • Pero las contracturas musculares también se pueden producir por un trastorno de ansiedad o estrés. En estos casos, por mucho que el profesional trate la musculatura lesionada o sus síntomas, no conseguirá hacerlas desaparecer. En estos casos, hay que corregir el trastorno psicológico que las mantiene.

 

Tips para recuperar tras el ejercicio

¿Se puede prevenir la aparición de una contractura muscular?

Sería fundamental seguir estos consejos para intentar prevenir las posibles contracturas musculares:

  • Realizar un calentamiento previo antes de realizar cualquier ejercicio físico.
  • Estirar correctamente, tomándonos el tiempo necesario después de la realización de la práctica deportiva.
  • Cualquier carga de trabajo o ejercicio debe ser progresivo. Ningún maratón de ejercicio el primer día te reportará beneficios.
  • Fortalece la musculatura. Este es un elemento de vital importancia para el desempeño de la mayoría de las acciones de la vida cotidiana que nos aporta numerosos beneficios. Este punto cobra mayor importancia cuando se trata de la musculatura lumbo-abdominal ya que las contracturas son especialmente frecuentes en la musculatura que rodea nuestra columna vertebral, produciendo dolor lumbar (lumbago) y dolor cervical. Esto es debido a que estos músculos los usamos continuamente para mantener la posición erguida de la espalda y cuello.
  • No mantengas la misma posición durante mucho tiempo. Si por tu trabajo pasas muchas horas sentado, es recomendable que realices cada cierto tiempo ciertos ejercicios de estiramiento. Tienes que obligarte a levantarte de tu puesto de trabajo. Un par de minutos será suficiente y beneficioso para tus músculos. De hecho, te recomendamos una adecuada higiene postural en el ámbito laboral.
  • Dieta equilibrada con ingesta adecuada de agua. La deshidratación aumenta la posibilidad de lesiones musculares.
  • Descanso adecuado. Las medidas de higiene del sueño pueden ayudarte con este propósito.
  • Productos tópicos para regular la inflamación. Existen geles o cremas tópicos con efecto calmante, que cuentan con principios activos naturales que consiguen actuar sobre la inflamación y aceleran la recuperación.

 

Referencias
https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-lesiones-deportivas-clinica-tratamiento-X0212047X11205082
https://scielo.isciii.es/pdf/dolor/v14n1/revision1.pdf

Lda. Laura Arbeloa Jiménez
Lda. Laura Arbeloa Jiménez
Licenciada en Periodismo por la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid. Actualmente trabajo en Heel España realizando diferentes funciones de comunicación corporativa y marketing.
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