Cómo ayuda el ejercicio a una buena digestión

Son muchos los beneficios que se pueden conseguir mediante el ejercicio.

La práctica regular y constante de una actividad física mejora la digestión, el sistema óseo, el circulatorio y, con ello, el funcionamiento del corazón y los pulmones.

Pero, además de proporcionar bienestar físico, el ejercicio también proporciona bienestar mental. En este caso, queremos centrarnos en la existencia o no de relación entre ejercicio y digestión.

Buscar la relación entre ejercicio y digestión

Importancia del ejercicio físico

El realizar diariamente una actividad física es beneficioso para la salud. De hecho, hay actividades cotidianas, de la vida diaria que pueden ser consideradas actividades físicas. Entre estas podemos destacar andar, montar en bicicleta, subir escaleras, hacer las labores del hogar, hacer la compra. Pero, siempre y cuando, estas se realicen con frecuencia.

Sin embargo, cuando la actividad física es planeada, estructurada y repetida para mantener una buena salud, se la conoce como “ejercicio”. De hecho, es más recomendable practicar un ejercicio físico programado y de intensidad moderada. Pero tenemos que recordar que dicha actividad física debe ir acompañada de una alimentación equilibrada que aporte los nutrientes necesarios, ajustada a la edad, el sexo y el estado de salud de cada persona.

Este tipo de ejercicio debe realizarse durante todas las etapas de la vida y, preferentemente, debe iniciarse a edades tempranas. Como hemos comentado, la actividad física contribuye a la prevención y manejo de una serie de enfermedades, entre las que destacan las cardiovasculares. Pero también el efecto de la actividad física y la dieta para reducir la obesidad es concluyente, así como para reducir la mortalidad.

Hábitos saludables para tu día a día

¿Existe relación entre ejercicio y digestión?

La digestión es el proceso de transformación de los alimentos en sustancias más sencillas para que puedan ser absorbidos y utilizados por las células como fuente de energía y, además, eliminar los restos no digeridos.

Existen ciertos trastornos que pueden afectar a la ingestión, masticación, deglución o la eliminación de las heces que forman parte del proceso de la digestión. Los trastornos del tránsito intestinal, cuyas principales manifestaciones son el estreñimiento, diarrea, gases o reflujo, requieren un tratamiento precoz. Normalmente, estos trastornos se acentúan por la falta de movilidad y una alimentación desequilibrada.

Es por ello  que se puede decir que el ejercicio, a nivel gastrointestinal, mejora el funcionamiento intestinal. Un programa de ejercio físico moderado puede ser muy interesante para mejorar la intensidad y gravedad de estos trastornos. ¿Por qué?

  • Porque el ejercicio físico aumenta el metabolismo.
  • Realizando ejercicio mejoramos el control del apetito. Por tanto, evita que comamos impulsivamente, algo que nos provocaría molestias gastrointestinales.
  • Consigue que regulemos nuestro tránsito intestinal. Es por ello que disminuiríamos el riesgo de padecer el incómodo estreñimiento. Ciertos ejercicios abdominales favorecen el movimiento intestinal y, con ello, la evacuación de los residuos no absorbidos y que son eliminados por las heces.
  • El ejercicio físico, al tener un efecto positivo sobre el estrés y la ansiedad, consigue reducir los síntomas digestivos asociados. En personas con ansiedad o estrés son más frecuentes las digestiones pesadas, los dolores abdominales, las flatulencias o los retortijones.

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Recomendaciones antes de comenzar tus ejercicios

Es muy importante no realizar deporte inmediatamente después de comer, porque puede resultar incómodo e inconveniente para nuestra salud y provocar molestias digestivas. Pero, además, se debe tener en cuenta otros consejos como:

  • Espera dos horas después de comer.
  • Evita las comidas picantes antes de hacer ejercicio.
  • Modifica la dieta si sientes incomodidad tras ingerir ciertas comidas.
  • Evita las bebidas azucaradas y carbonatadas.

¿Existe relación entre ejercicio y digestión?

 

¿Qué pasa si se produce una inactividad física o sedentarismo?

En la sociedad actual, algunas personas no utilizan parte de su tiempo libre para realizar ejercicio físico. Esta falta de actividad hace que nuestro cuerpo se debilite y se fatigue de forma más rápida. ¿Qué otras consecuencias tiene para nuestra salud?

  • Aumento del peso corporal.
  • Disminución de la movilidad articular. Disminuye nuestra habilidad y capacidad de reacción.
  • Se padecen más dolores lumbares y nos lesionamos más a menudo como consecuencia del poco desarrollo del tono y masa muscular.
  • Sensación continua de cansancio, desánimo, malestar, incluso falta de autoestima relacionada con la imagen personal.

Otros beneficios de la actividad física

  • Aumento de la elasticidad y movilidad articular.
  • Mayor coordinación y capacidad de reacción.
  • Aumento de la resistencia a la fatiga corporal.
  • Mejora de la circulación.
  • Se regula el uso y disminuye la presión arterial.
  • Se aprecia una mejoría en la capacidad pulmonar.
  • Previene enfermedades como la diabetes, la hipertensión arterial o las lumbalgias.
  • Mejora la eficacia del funcionamiento del corazón. Por tanto, disminuye el riesgo de arritmias cardiacas.
  • Ayuda a disminuir y mantener un peso corporal saludable.
  • Mejora el tono muscular, los reflejos y coordinación.
  • A nivel psíquico, incrementa la capacidad de fuerza de voluntad y de autocontrol.

Además, realizando ejercicio físico conseguimos disminuir el estrés, la ansiedad, la agresividad y la depresión.

También estimula la creatividad, la capacidad afectiva y mejora la memoria y autoestima. ¿Quieres alguna razón más?

¿Y si no tengo tiempo de hacer ejercicio?

Siempre podremos realizar, en nuestro día a día, ciertas prácticas que son parte de nuestra vida cotidiana y que pueden ayudarnos a aumentar la actividad física:

  • Utilizar las escaleras en lugar del ascensor.
  • Bajarse del autobús una o dos paradas antes y llegar a casa caminando.
  • Hacer los “recados” andando.
  • Utilizar más la bicicleta.
  • Hacer trabajos sencillos de casa como arreglar el jardían o pintar.

Si realizas deporte, no te olvides de…

  • Realizar un estiramiento y calentamiento previo antes de iniciar cualquier actividad física.
  • Toma líquidos antes, durante y después.
  • Utiliza un calzado adecuado a cada deporte.
  • Usa ropa holgada, de algodón y colores claros.

Referencias
https://www.vitonica.com/wellness/los-beneficios-del-ejercicio-sobre-el-aparato-digestivo
https://www.mscbs.gob.es/ciudadanos/proteccionSalud/adolescencia/beneficios.htm
http://www.efdeportes.com/efd159/la-actividad-fisica-para-la-salud.htm

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