Garganta seca | Causas y tratamiento

Tener la garganta seca es un síntoma bastante molesto. Puede aparecer en cualquier momento aunque suele ocurrir con más frecuencia en los días más fríos del año.

La garganta es una de las áreas del cuerpo que más sufre la llegada del frío y del invierno.

Además de las bajas temperaturas que favorecen la proliferación de agentes infecciosos, el aire seco y el uso de calefacciones que resecan el ambiente pueden provocar la irritación de la mucosa de la garganta y causar dolor.

Todas estas condiciones la hacen más vulnerable frente a virus y bacterias. Además, propician la aparición de faringitis y laringitis, así como alteraciones de la voz.

En líneas generales y, a menos que se tenga fiebre o alguna infección, no tiene mayores consecuencias. Pero es incómodo y, a veces, doloroso, por lo que requiere de alivio.

Inconvenientes de tener la garganta seca

Anatomía de la garganta

La faringe, comúnmente conocida como garganta, es un tubo muscular de unos 5 centímetros de largo. Se extiende por detrás de las fosas nasales y oral hasta el nivel de la laringe y el comienzo del esófago.

Las funciones de la faringe se llevan a cabo gracias a dos grupos musculares. Estos ayudan a llevar el bolo alimenticio hacia el esófago (deglución) y colaboran en la fonación.

Las principales estructuras de la garganta son la faringe, la laringe y las amígdalas. La parte superior de la garganta o faringe comienza detrás de la nariz, continúa bajando más allá de la boca y termina en el esófago, lo que conduce al estómago.

La laringe y la epiglotis están en frente de la parte inferior de la faringe. El aire pasa a través de la faringe, pasa por la epiglotis hacia la tráquea y luego a través de los bronquios hacia los pulmones.

Las amígdalas están situadas en la orofaringe, que es la parte de la garganta directamente detrás de la boca.

 

Las mucosas protegen las partes internas del cuerpo que están expuestas al aire, de manera similar a como la piel protege el cuerpo externo, y son ricas en glándulas que segregan mucosidad para ayudar a mantenerlas húmedas.

Por otro lado, la saliva brinda muchos beneficios para nuestro organismo. Entre estos se encuentran:

  • Evitar la aparición de infecciones y caries por su contenido en sustancias antimicrobianas.
  • Lubricar la cavidad oral.
  • Reparar los tejidos orales.
  • Limpiar las encías.
  • Regular el pH de la boca tras las comidas.

El frío provoca tener la garganta seca

Cuáles son las causas de una garganta seca

La estructura de la garganta y sus anexos están implicados en numerosos procesos y cualquier alteración puede condicionar la calidad de vida, incluida la sequedad de la garganta.

La deshidratación de la garganta puede ser resultado de cambios ambientales, cambios en el estado fisiológico del cuerpo, factores emocionales y también por el proceso normal de envejecimiento.

En ocasiones, la garganta reseca puede ser un síntoma de una enfermedad subyacente, especialmente si está combinado con otros síntomas.

Los síntomas respiratorios pueden ser la tos seca, la dificultad para respirar, la voz ronca y dolor de garganta.

Por qué tengo la garganta seca

Por otro lado, puede estar relacionado con síntomas digestivos como la acidez, los vómitos y la dificultad para deglutir. En ocasiones más extremas, puede haber otros síntomas como la visión borrosa, dolor en el cuerpo, ganglios inflamados, fiebre, fatiga, hipotensión y debilidad muscular.

Entre las enfermedades subyacentes pueden encontrarse las relacionadas a las amígdalas, que ayudan al sistema inmune a bloquear los gérmenes que entran en las vías respiratorias. Las infecciones, tumores, abscesos o la amigdalitis crónica pueden causar este síntoma.

¿Por qué tengo la garganta tan reseca?

Las causas de la garganta reseca, como hemos visto, pueden ser muy variadas. Pero, sin duda, tienen un denominador común: una sensación desagradable en la garganta de sequedad y picor.

Causas de la garganta seca

Hay muchos factores que influyen en una garganta reseca, en ocasiones puede darse más de uno. Evidentemente, la garganta seca es consecuencia del resecamiento de las mucosa orofaríngea que puede deberse a:

  • Dormir con la boca abierta o respirar por la boca hace que tu garganta se seque más de lo normal si no la hidratas adecuadamente al despertar.
  • Vivir en ambientes secos o por cambios bruscos de temperatura pueden generar la situación ideal para una garganta seca.
  • No hidratarse convenientemente. Es obvio, que la hidratación es fundamental para muchas funciones de nuestro organismo, pero en el caso de la garganta seca mucho más ya que es una consecuencia que puede agravar este síntoma.
  • El consumo de alcohol y/o tabaco también pueden aumentar los síntomas de sequedad de garganta.
  • La inflamación de garganta consecuencia de un enfriamiento, infección o un exceso en el volumen de la voz al hablar.
  • Algunos medicamentos como el uso continuado de antihistamínicos, antidepresivos, antihipertensivos, relajantes musculares y analgésicos.

La consecuencia de estos factores implica la aparición de diferentes signos y síntomas como la sensación de sequedad o sensación viscosa en la boca, una saliva espesa y fibrosa, mal aliento, dificultad para masticar, hablar y tragar, cambios en el sentido del gusto y, por supuesto, dolor de garganta, ronquera y garganta seca.

Cómo evitar la ronquera

¿Cómo prevenir o aliviar la garganta seca?

Para prevenir o evitar la garganta seca la mayoría de los especialistas recomiendan seguir una serie de consejos:

  • Seguir una alimentación sana y equilibrada. Debe aportar una suficiente cantidad de vitaminas y minerales que permitan mantener en buen estado el sistema inmunológico. Y, además, fortalecer las defensas de la garganta frente a virus y bacterias.
  • Beber abundante líquido para que la garganta esté hidratada. Así se asegura la protección de la mucosa y de las cuerdas vocales ante el ataque de agentes infecciosos. Evidentemente es la forma más sencilla de quitar la garganta seca. Y, aunque parece obvio, es necesario recordarlo porque muchas personas tienen la mala costumbre de no beber suficiente líquido.
  • Es importante tener cuidado con la limpieza de manos, el uso del pañuelo al sonarse la nariz o toser, o a la hora de compartir ciertos útiles o prendas de ropa, para evitar el contagio.
  • El alcohol y el tabaco son sustancias que pueden irritar la garganta y las cuerdas, a los que las hace más débiles ante los agentes infecciosos, por lo que habrá que reducir o eliminar completamente su consumo.
  • En invierno es fundamental ir abrigados y proteger la garganta con bufanda y pañuelo. Sin embargo, no hay que hacerlo en exceso porque puede ser perjudicial frente a los cambios bruscos de temperatura, puesto que existen lugares como oficinas o tiendas donde las calefacciones están muy altas.
  • La sequedad ambiental se puede corregir colocando humidificadores en las estancias donde permanezcamos más tiempo.
  • Un buen descanso permitirá a la garganta estar más protegida. Hay que procurar no forzar la voz y carraspear ni gritar.
  • También se pueden disminuir los síntomas y aliviar la sequedad de garganta, recurriendo a infusiones de miel con limón, té con limón o simplemente haciendo gárgaras con agua tibia con sal.
  • Por último, ya existen en el mercado farmacéutico productos muy interesantes y completos. Contienen ácido hialurónico que hidrata y protege la mucosa dañada, propóleo con propiedades calmantes, aloe vera con efecto hidratante y calmante y Zanthoxylum con propiedades analgésicas que ayudarán a reducir o eliminar la sintomatología asociada.

Una garganta sana, una palabra bien dicha.

BIBLIOGRAFÍA
https://seorl.net/PDF/Cavidad%20oral%20faringe%20esofago/076%20-%20PATOLOG%C3%8DA%20INFLAMATORIA%20INESPEC%C3%8DFICA%20DE%20LA%20FARINGE.pdf

Ldo. José Manuel García Raboso
Ldo. José Manuel García Raboso
Licenciado en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid con la Especialidad de Bioquímica. Siempre ha estado unido al sector farmacéutico y al contacto directo con el cliente, bien en Oficina de Farmacia o en diferentes Laboratorios farmacéuticos como AstraZeneca, Salvat o Lacer.
Más información >

Deja un comentario

Desde Tu Equilibrio y Bienestar nos tomamos muy en serio tu salud. Por este motivo no podemos hacer diagnósticos online, si tienes síntomas te recomendamos que recurras a un especialista. Gracias por leernos y comentar. Más info

Categorias:
Invierno, Otoño