¿Picores en tu zona íntima? Posibles causas y soluciones

Los picores en la zona íntima son un motivo de consulta frecuente en el médico ya que se trata de un síntoma bastante molesto.

Generalmente el prurito vaginal se debe a problemas menores. Sin embargo, también puede ser un síntoma de un problema más grave.

Causas del prurito vaginal

Normalmente suele ser causado por una infección o por irritantes. Algunas mujeres pueden sufrir, de manera ocasional, algún episodio de picor o picores en la zona íntima.

El picor o prurito vaginal puede ser dentro de la vagina o fuera de la misma, vulva o periné. En la mayoría de los casos el picor es leve y suele desaparecer en pocos días.

También puede venir acompañado de otros síntomas como:

  • Irritación
  • Quemazón
  • Aparición de secreción (flujo). Cierta secreción vaginal es normal, en especial cuando los niveles de estrógenos son altos como días antes de la ovulación, menarquia, embarazo, etc.
  • Enrojecimiento
  • Molestias al orinar
  • Dolor al mantener relaciones sexuales.

En general, en las mujeres en edad reproductiva, la microbiota vaginal presenta un papel clave en la defensa frente a las infecciones.

La microbiota vaginal incluye diferentes especies de lactobacilos vaginales que son los microorganismos más frecuentes y constituyen la mayor parte de la microbiota vaginal sana.

Estas bacterias mantienen el pH vaginal en el rango normal, por debajo de 4,5 por lo que, este ambiente impide el crecimiento de bacterias patógenas.

Además, los altos niveles de estrógenos mantienen el espesor de la mucosa vaginal, lo que mejora las defensas locales.

Cistitis epidemiología y síntomas: Picores en tu zona íntima

Factores que provocan infección vaginal

Existen una serie de factores que predisponen a padecer una infección por patógenos vaginales oportunistas como son:

  • pH vaginal alterado debido a numerosas causas como: uso de espermicidas, métodos de barrera, menstruación, etc.
  • Utilización de antibióticos que alteran la microbiota vaginal
  • Alteración de la microbiota vaginal por disminución de estrógenos, anticonceptivos, etc.
  • Higiene inadecuada. Bien sea por un exceso o por mala higiene o como, por ejemplo, el uso de duchas vaginales frecuentes o uso de tampones de larga duración.
  • Embarazo.
  • Diabetes mellitus.
  • Debilidad del sistema inmunitario.
  • Sondaje vesical, encamados, cirugía, etc.

Causas infecciosas y no infecciosas de los picores en la zona íntima

Las causas más comunes de prurito varían con la edad de la paciente. Pero en la mujer adulta se pueden dividir en: causas infecciosas y causas no infecciosas.

Infecciosas

Las infecciones genitales pueden habitualmente producir picor o quemazón a nivel de la vagina o la vulva (vulvovaginitis).

Provocan una sensación bastante molesta e incómoda acompañada de irritación de la zona y, a veces, la aparición de flujo vaginal.

Las causas infecciosas más importantes son:

  • Vaginitis provocadas por hongos normalmente cándidas. Las infecciones por cándidas son de las causas más frecuentes en mujeres en edad fértil y se caracterizan por una secreción vaginal grumosa y blanquecina acompañada de mal olor (olor a pescado) que produce ardor y picor.
  • Vaginitis bacterianas. La mayoría son de transmisión sexual como gonorrea, clamidia, etc.
  • Vaginitis por Tricomonas (protozoo). En este caso se trata de un protozoo (suelen ser poco frecuente en España)

Picores en tu zona íntima

No infecciosas

La exposición a productos químicos puede originar una reacción alérgica que genere prurito en la vagina.

Entre los irritantes más frecuentes se incluyen jabones, desodorantes íntimos femeninos, lavados vaginales, anticonceptivos de acción local, detergentes y suavizantes para la ropa.

  • La incontinencia urinaria puede causar irritación y prurito en la vagina.
  • Vaginitis atrófica causada al llegar la menopausia
  • Enfermedades de la piel como el ezcema , liquen plano, sarna, etc.
  • Estrés. El estrés físico y emocional puede producir irritación en la piel provocando un ezcema o afectar de forma indirecta al sistema inmune.
  • Causas psicógenas.
  • Lesiones malignas o premalignas. En casos poco frecuentes, el prurito vaginal puede ser un síntoma de una lesión maligna o premaligna de la vulva, cuello uterino o útero.

El médico de familia puede orientar hacia la causa del prurito por medio de una exploración física y una serie de pruebas. Una vez conocida la causa, podrá iniciar un tratamiento adecuado o derivar a un especialista.

¿Qué hacer cuando aparecen los picores en la zona íntima?

Si tienes una infección vaginal, debes acudir al médico ante la aparición de picor que se prolonga en el tiempo más de 7 días o que se acompaña de otros síntomas como quemazón, dolor, inflamación, etc.

Cuando el prurito o picor vaginal impide las actividades cotidianas, produce desazón e incluso provoca insomnio, es el momento de consultar con el médico.

El médico realizará el diagnóstico en base a la exploración y a una serie de cuestiones sobre los síntomas que padece la persona.

En la mayoría de las consultas, el médico realizará una exploración visual y tomará muestras para realizar un análisis microbiológico y valorar la posible infección y que tratamiento es el más adecuado.

En raras ocasiones será necesario realizar otro tipo de pruebas más específicas para llegar al diagnóstico: TAC, biopsia, etc.

Uso de anticonceptivo: motivo picores en tu zona íntima

¿Qué tipo de tratamiento y medidas se deben seguir para el picor vaginal?

Como medidas generales se deben evitar aquellos productos como jabones, irritantes, espermicidas y demás sustancias que provoquen inflamación, enrojecimiento o irritación de las partes íntimas.

El tratamiento del picor vaginal será distinto en cada caso, dependiendo de la causa que provoca el mismo. En el caso de la infecciones por hongos, el médico recomendará medicamentos antimicóticos o antifúngicos.

Suelen utilizarse cremas, comprimidos vaginales o tratamiento por vía oral. No se deben utilizar los antifúngicos sin recomendación médica.

En el caso de infecciones bacterianas se utilizan habitualmente los antibióticos. Normalmente se utilizan durante 2 semanas por vía oral. En estos casos se deben seguir las recomendaciones del médico en relación al número de días de tratamiento y de la dosis.

En el caso de infecciones por transmisión sexual se utilizan los antibióticos (gonorrea), antivíricos (herpes) o antiparasitarios (tricomonas). Es necesario tomar los medicamentos según las instrucciones del médico y evitar mantener relaciones sexuales hasta que la infección desaparezca.

En otras ocasiones como la menopausia se utilizan cremas vaginales con pequeñas cantidades de estrógenos y a veces se utilizan cremas con corticoides, pero siempre por recomendación médica.

Causas de los picores en la zona íntima

Medidas generales y consejos para evitar el picor vaginal

Existen una serie de medidas generales y de higiene que pueden resultar muy útiles para prevenir o evitar algunas de las causas más frecuentes de picor vaginal.

  • Debemos mantener una higiene adecuada utilizando agua tibia y añadiendo geles o jabones adecuados al pH vaginal, es decir, con pH ácido. Siempre se debe limpiar de adelante hacia atrás después de cada evacuación para evitar introducir bacterias u otros contaminantes en la zona vaginal
  • Se debe evitar las duchas vaginales sobre todo directamente en las partes íntimas y no utilizar jabón perfumado, lociones y baños de burbujas
  • No utilizar aerosoles en la zona vaginal (desodorantes, etc.)
  • Evitar mantenerse mucho tiempo con roja mojada después de realizar ejercicio físico o de bañarse en la piscina o el mar
  • Es recomendable utilizar ropa transpirable y de algodón que no produce irritación
  • Utilizar lubricantes para mantener relaciones sexuales
  • Es recomendable establecer una dieta equilibrada rica en antioxidantes y probióticos que nos ayudan a mantener un sistema inmune adecuado.

Se considera que el uso de probióticos tiene un efecto coadyuvante en el tratamiento de la vaginosis y de la vaginitis infecciosa.

Se han de utilizar junto con el tratamiento antibiótico o antifúngico de la infección, con el objetivo de que se produzca una recolonización de la mucosa vaginal y un descenso del pH vaginal antes de que el patógeno pueda volver a dañar.

Los probióticos se consideran útiles en la prevención de las recidivas y reinfecciones de las infecciones vaginales y urinarias.

Es conocida también la relación de la vitamina D y la vaginosis bacteriana. El tratamiento con vitamina D es capaz de evitar la vaginosis bacteriana asintomática y prevenir la aparición de síntomas.

Referencias
• Hay, P. (2018). Vaginal discharge. Medicine, 46(6), 319-324.
• Smoller, S. (2020). Vaginal Itching. The Family Nurse Practitioner: Clinical Case Studies, 147-148.
• Suárez, E., Beltrán, D. A., Daza, M., González, S. P., Guerra, J. A., Jurado, A. R., … & Rodríguez, J. M. (2012). La microbiota vaginal: composición y efectos beneficiosos. Consenso sobre usos de los probióticos en ginecología.
• Taheri, M., Baheiraei, A., Foroushani, A. R., Nikmanesh, B., & Modarres, M. (2015). Treatment of vitamin D deficiency is an effective method in the elimination of asymptomatic bacterial vaginosis: A placebo-controlled randomized clinical trial. The Indian journal of medical research, 141(6), 799.

Dr. Julián Antonio Carvajal Gómez
Dr. Julián Antonio Carvajal Gómez
Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid, desde el año 2013 hasta la actualidad trabajo como Medical Science liaison (MSL) en el departamento médico de Heel España. 
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