¿Por qué puede provocar tristeza la Navidad?

La tristeza es una emoción necesaria. Aunque es desagradable, la experimentamos ineludiblemente en algunos momentos de nuestra vida, especialmente con la despedida de personas a las que apreciamos y que consideramos importantes en nuestra vida.

Y este tipo de hechos, en Navidad, incrementan la sensación de tristeza en muchas personas. ¿Podemos cambiar este estado de ánimo que puede provocarnos la Navidad?

Tiempo de Navidad

Llega diciembre y con él, nos damos de bruces con la Navidad. Es una época del año que gusta y disgusta por igual. Para algunas personas es un tiempo de reunión y de encontrarse con la familia y los amigos, de ilusión por empezar nuevos proyectos o de cierre de un ciclo, días que les llena de felicidad. En cambio, no para pocas personas es un momento triste porque piensan que no tienen nada que celebrar.

Parece imperativo que tengamos que sentir unión, felicidad, paz o armonía. Y ante esta “obligación social” se recrudecen las carencias de muchas personas, la insatisfacción, pérdidas y fracasos.

Si no se cumple con ese “debe ser” puede provocar una mayor tristeza o un profundo sentimiento de frustración o insatisfacción.

 

Cómo nos sentimos en Navidad

Causas frecuentes de tristeza en esta época

  • Cansancio físico. Más salidas de casa para ir a comprar, a comer con amigos o familia, cocinar platos más elaborados y, por tanto, que requieren más tiempo, más actividades que se concentran en pocos días. Todo ello altera la rutina que, aun siendo agradable, provoca un mayor cansancio.
  • Cambio de estación. Nos metemos en el invierno y la menor cantidad de luz solar nos provoca cambios en el estado de ánimo, con una mayor pérdida de interés por cosas cotidianas.
  • Reuniones familiares que pueden llevar a malentendidos. Reunir a la familia es común en estas fechas. Esto puede generar dificultades y roces. Si te reúnes, pueden surgir tiranteces o temas de conversación que crean controversias. O si te quieres ir de viaje, el problema surge porque la familia puede pensar que no quieres estar con los seres queridos. Y es cuando se produce el roce.
  • Ausencia de seres queridos. Quizá este punto es el que más nos puede provocar tristeza porque ya nada volverá a ser como antes. Puede que estas Navidades haya una silla vacía y queremos seguir con la vida “normal”. Otras prefieren cancelar los compromisos y evitar así el recuerdo de la persona que no está. Cualquier situación, genera frustración, ansiedad o estrés.
  • Dificultades económicas. Es casi inevitable que nuestros gastos se vean incrementados en esta época. Más salidas a comer o cenar fuera de casa, regalos navideños y más gasto en comidas hacen que nuestro presupuesto se vea mermado. Para aquellas personas que no gocen de bonanza económica puede ser un periodo complicado en el que se tiene que hacer muchas cuentas para asumir tantos gastos. Y todo esto tiene consecuencias que se traducen en mayor estrés y ansiedad.
  • Soledad. Muchas personas sienten, en las fiestas navideñas, melancolía porque viven lejos de sus seres queridos. Y, otros, no quieren reunirse para evitar los conflictos familiares, como hemos comentado antes.

 

 

Cómo dejar la tristeza a un lado

Olvídate, para empezar, de centrarte las 24 horas del día en los disgustos. Con esto solo conseguirás no disfrutar de las alegrías, por pequeñas que sean. Cuanto más tiempo dediques a estar triste, menos tiempo te quedará para disfrutar de las alegrías.

Sé tu propia fuente de felicidad, no te dejes llevar por lo que todo el mundo hace. ¿Tener un árbol de navidad, una gran mesa adornada, regalos, o mucha comida o comer dulces no te identifica y no va contigo? Pues ten tu propio estilo personal a la hora de celebrar y hazlo con todo aquello que te haga sentir bien. Haz lo que te apetezca y no sigas la inercia.

 

Disfrutar de la Navidad

Trucos para olvidarte de la tristeza

Si seguir tus propias reglas no es suficiente, te damos algunos consejos para hacer frente a los problemas más comunes que pueden aparecer estas Navidades.

Si has perdido un ser querido

Cuando estás pasando un duelo por un ser querido, es natural sentirse triste, sobrepasado e, incluso, enfadado. Es conveniente que te concedas un tiempo de duelo. Debes adaptarte a la situación y madurar lo que ha ocurrido.

Puede ser importante sentir el apoyo del resto de familiares que están pasando por lo mismo que tú y que, de alguna manera u otra, también tendrán sentimientos de tristeza. Puede que esto te ayude a sentirte más protegido.

Pero también es importante que no te encierres en casa, porque esto puede provocar que se agrave aún más la situación. Y es fundamental que, si no te apetece, no celebres nada. Puede ser una buena opción reunirte antes de las fiestas destacadas con los seres queridos y dejar esos momentos puntuales para el año siguiente.

Si estás lejos de tus seres queridos

Tu trabajo o tus estudios se encuentran en otra ciudad diferente a la de tus parientes más cercanos y, por diversos motivos, no puedes pasar las fiestas con ellos. Normal sentir tristeza. Pero gracias a la globalización, la tecnología nos permite estar más cerca y podemos conectarnos con nuestros seres queridos.

Y si no puedes celebrar y compartir la comida o la cena de los días clave, siempre habrá otros momentos en los que podamos disfrutar con la familia. Pero, seguro, que tienes a alguien cerca de donde vives con el que puedas compartir unos momentos mágicos.

 

Sentirnos bien en navidad

Si el problema es económico

Deja de pensar que la felicidad está relacionada con la cantidad o la calidad de los regalos. La gente que te quiere prefiere compartir tiempo contigo y no que le hagas el regalo más caro. Cualquier detalle se agradece, incluso, hecho por ti.

¿Por qué siempre tenemos que gastar dinero? Es bonito dar un paseo por el parque, ver la decoración navideña que tiene nuestra ciudad o simplemente estar en el sofá de casa viendo una película o nuestra serie favorita.

Y no te olvides de…

  • Centrarte en recuerdos y pensamientos reales y positivos.
  • Expresar todo aquello que te moleste o te cause tristeza. Todo, con educación, se puede verbalizar.
  • Haz ejercicio.
  • Ten un estilo de vida saludable
  • Dedícate tiempo para ti. Tú eres lo más importante así que haz cosas que te gustan y todo aquello que te hace sentir bien.

Recuerda que todos pasamos por momentos difíciles. Pero debemos reponernos y esto nos puede ayudar a levantarnos más fuertes. Si, por el contrario, presentas cambios en el estado de ánimo que se vuelven constantes, es necesario que acudas a un profesional sanitario.

 

 

Referencias
https://www.temasdepsicoanalisis.org/wp-content/uploads/2017/05/PDF-JOSE-MARIA-ALVAREZ-LA-TRISTEZA.pdf

Lda. Laura Arbeloa Jiménez
Lda. Laura Arbeloa Jiménez
Licenciada en Periodismo por la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid. Actualmente trabajo en Heel España realizando diferentes funciones de comunicación corporativa y marketing.
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