¿Abusamos de las pastillas para dormir?

¡Qué bien he cenado! Y de postre… pastillas para dormir.

Llevo una temporada que me cuesta bastante conciliar el sueño y si no es gracias a las pastillas que me recomendó el médico no sé qué sería de mí ni de todo el trabajo que tengo por delante antes de irme de vacaciones.

Por cierto, en esos días de descanso… ¿Seguiré necesitando esas pastillas? ¡A ver si me estoy enganchando! Ya conozco algún caso cercano que no puede estar sin su benzodiacepina.

¿Por qué es necesario dormir?

Tiene sentido pensar que nuestro cuerpo recurre al descanso para “cargar pilas”. La irritabilidad, la falta de concentración y el cansancio son consecuencia de que no se ha dormido lo suficiente o que el sueño no ha sido reparador.

 

La importancia de dormir bien

 

Es cierto que la mayoría de la gente duerme un número de horas que corresponden con las que recomiendan los expertos, pero hay personas que con tan sólo tres horas de sueño se comen el mundo.

También es cierto que a lo largo de la vida varían los tiempos que se requieren para que la jornada sea lo más llevadera posible y, en determinados periodos, las circunstancias nos pueden afectar de tal manera que no durmamos correctamente y tengamos que recurrir a alguna ayuda.

Dormir es una necesidad biológica que permite restablecer las funciones físicas y psicológicas esenciales para un pleno rendimiento.

Durante el sueño se producen cambios hormonales, bioquímicos, metabólicos y de temperatura. Todos estos cambios son necesarios para el buen funcionamiento durante el día.

TEST

Evalúa la calidad de tu sueño
Test dormir

TEST

Evalúa la calidad de tu sueño

 

¿Por qué no descanso bien?

El impacto de la privación de sueño no solamente repercute en lo físico, sino también en lo psicológico.

Al no tener un descanso reparador de manera continuada, se producen alteraciones de la memoria, irritabilidad, ansiedad, depresión, sistema inmune debilitado, dificultades en la coordinación y en la capacidad de reacción, temblores, riesgo de obesidad, variabilidad del ritmo cardiaco

Los problemas de sueño se pueden considerar como una epidemia que amenaza la salud y la calidad de nuestro descanso. Es importante detectar las causas para afrontar estas dificultades y resolverlas lo antes posible. Los motivos son variados:

  • Dieta inadecuada

Un tercio de la gente come mal cuando duerme poco. Suele recurrir a alimentos poco saludables lo que puede dar lugar a un aumento de peso.

La alimentación puede afectar al sueño y la falta de sueño puede afectar a la alimentación.

  • Abuso de bebidas estimulantes

Entre las que se encuentra el café. El exceso en el consumo de esta bebida, sobre todo, a últimas horas del día puede provocar trastornos del sueño.

El motivo es porque la cafeína, principio activo estimulante, permanece en el cuerpo durante muchas horas.

  •  Ejercicio a horas vespertinas

El ejercicio moderado y regular tienes múltiples beneficios para la salud e incluso puede ayudar a que el sueño sea de mejor calidad. Pero si se realiza a últimas horas de la tarde o poco antes de ir a la cama, puede tener el efecto contrario.

  • Distrés

El estrés no es malo si es controlado. Ahora bien, el trabajo, la familia y las dificultades para encontrar tiempo de descanso para desconectar pueden dar lugar a la aparición del distrés que es el llamado estrés negativo y que puede desembocar en dificultades en el sueño, y trastornos de ansiedad y/o depresión.

  • Malos hábitos en el día a día

Ciertos comportamientos adquiridos como dormir con los dispositivos electrónicos encendidos, fumar antes de dormir o considerar el dormitorio como un “vale para todo” pueden ser la causa de esas dificultades para iniciar el sueño y mantenerlo toda la noche.

Ya no puedo más, necesito dormir… ¿Qué puedo hacer?

Todo el mundo ha pasado por ciertos periodos en los que las circunstancias nos han impedido dormir adecuadamente. Pero cuando se prolonga en el tiempo, puede que necesitemos recurrir a ciertas medidas que nos ayuden a volver a conciliar el sueño, y aquí entran en juego productos como los somníferos.

Imaginemos una escalera de tres peldaños. Esta escalera nos va a permitir ir subiendo los escalones uno a uno para alcanzar nuestro objetivo, que no es otro que dormir bien.

 

Insomnio

 

1. Adopta medidas higiénico-dietéticas

Cuando aparece el insomnio, lo habitual es pensar que la solución es acudir al médico para que nos prescriba alguna pastilla para dormir.

No obstante, este recurso debería ser el tercer peldaño de la “escalera de tratamiento”. No se puede llegar al tercer escalón sin antes subir el primero y el segundo.

Lo primero es modificar tus costumbres, es decir, adoptar medidas higiénico-dietéticas que nos permitan recuperar el hábito de dormir.

Ciertos gestos que tengan presente la temperatura, el horario, las condiciones de la habitación donde se va a dormir, el uso de dispositivos electrónicos, la alimentación y su cantidad, las costumbres antes de irse a dormir…

2. Recurre a complementos naturales

Una vez subido el primer escalón y si, con la adopción de las medidas higiénico-dietéticas, no se consigue regular el sueño, se puede optar por la toma de complementos alimenticios de venta en farmacias a base de melatonina, plantas medicinales y vitaminas que contribuirán a tener una buena inducción del sueño y que éste sea reparador.

La melatonina interviene en los ciclos vigilia-sueño y puede ayudar a regular los ritmos biológicos.

 

Junto con ella, se suelen incorporar plantas medicinales como la valeriana, la pasiflora o la melisa que contribuyen a disminuir la hiperexcitabilidad nerviosa y con un ligero efecto sedante.

Evidentemente, se deben consumir bajo recomendación de un médico o un farmacéutico. Una de las ventajas es su bajo riesgo de desarrollar dependencia y otros efectos secundarios por lo que se pueden tomar de manera prolongada.

 

Plantas medicinales

3. Tratamiento del insomnio

Evidentemente, los médicos van a valorar nuestro problema de sueño y recomendarán aquello que más se ajuste a nuestras necesidades.

En el caso que los hábitos adquiridos y la toma de complementos naturales no funcionen, probablemente sea necesario recurrir a algún fármaco. Estos son los medicamentos más usados:

  • Benzodiacepinas
    Sin duda, son los más conocidos y usados para el tratamiento del insomnio. Suponen aproximadamente el 60% de las ventas en este apartado. El consumo a largo plazo puede suponer dependencia e incluso síndrome de abstinencia lo que puede dar lugar al efecto contrario al deseado.
  • Análogos benzodiacepinicos
    También llamados fármacos Z, tienen propiedades muy similares a las de las benzodiacepinas. En los últimos años se han convertido en los hipnóticos más utilizados por su supuesta elevada seguridad. Sin embargo, sus efectos secundarios no son muy diferentes a los de las benzodiacepinas.
  • Barbitúricos
    Eran los más utilizados hasta la llegada de las benzodiacepinas. Sin embargo, están en desuso para el tratamiento del insomnio por el número excesivo de suicidios debido a sobredosis. Generan gran dependencia física y psicológica.
    Actualmente, su uso es como anestésico quirúrgico y anticonvulsivo.
  • No benzodiacepínicos ni barbitúricos
    En este grupo se incluyen todos los fármacos con una estructura diferente a las benzodiacepinas y los barbitúricos.
    En este grupo se incluyen los antidepresivos con efecto sedante, los agonistas del receptor de melatonina, antagonistas del receptor de orexina, antihistamínicos y los moduladores del receptor GABA.

El abuso en el consumo… No puede ser una opción

La gente inicia el consumo excesivo de hipnóticos porque tras la prescripción médica y sus indicaciones, se comienza a tomar más cantidad de la recomendada; la otra manera es “porque lo toma la vecina”, es decir, la automedicación sin control.

Cuando se abusa de este tipo de fármacos, se desarrolla una tolerancia que lleva a la necesidad de consumir más cantidad para conseguir el mismo efecto.

Si se utilizan correctamente, pueden ser una solución a corto plazo y siempre que se hayan agotado las otras dos opciones.

Los hipnóticos y los ansiolíticos se encuentran entre los más prescritos a nivel mundial. De hecho, alrededor de un 10% de la población española lo consume. Se trata de una cantidad relevante que podría reducirse si adoptamos las alternativas previas.

1,2,3… ¡A dormir naturalmente!

 

 

BIBLIOGRAFIA
https://www.ses.org.es/docs/guia-de-insomnio-2016.pdf

Ldo. José Manuel García Raboso
Ldo. José Manuel García Raboso
Licenciado en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid con la Especialidad de Bioquímica. Siempre ha estado unido al sector farmacéutico y al contacto directo con el cliente, bien en Oficina de Farmacia o en diferentes Laboratorios farmacéuticos como AstraZeneca, Salvat o Lacer.
Más información >

2 responses to “¿Abusamos de las pastillas para dormir?

  1. Hola, he pobrado la melatonina y no me soluciona el problema. Con 1/2 pastilla de 12mg de Dormidina si que me funciona. Me creará dependencia?

    1. Hola Araceli,
      Le recomendamos que consulte con su médico o farmacéutico, ya que este tipo de productos presentan una serie de precauciones y recomendaciones.

      Gracias por ponerse en contacto con nosotros.

Deja un comentario

Desde Tu Equilibrio y Bienestar nos tomamos muy en serio tu salud. Por este motivo no podemos hacer diagnósticos online, si tienes síntomas te recomendamos que recurras a un especialista. Gracias por leernos y comentar. Más info

Categorias:
Descanso sano