Baños de contraste para mejorar la circulación en pies y piernas

Cuando se padece de insuficiencia venosa crónica y, por tanto, de varices, cualquier tratamiento que incida en mejorar los síntomas se hace necesario.

Dolor, pesadez y cansancio de piernas, sensación de entumecimiento, picor, hormigueo, calambres nocturnos o piernas inquietas son algunos de los síntomas propios de la enfermedad.

Como resultado, el tratamiento comprende una serie de medidas generales cuyo objetivo será controlar los síntomas y las molestias. De ahí que los baños de contraste se hayan convertido en una buena opción para tratar los síntomas.

 

Insuficiencia venosa

 

Importancia de la insuficiencia venosa crónica y varices

La insuficiencia venosa crónica y su manifestación más frecuente, las varices, adquieren una gran importancia en nuestra sociedad, provocando que se hinchen las piernas, pies o manos en verano.

En concreto, por la repercusión laboral derivada de las molestias que producen a quien las padece y al gasto médico que generan.

La insuficiencia venosa crónica se caracteriza por fallos en las válvulas que controlan el retorno de la sangre desde las extremidades inferiores hasta el corazón. Este fallo es el que provoca un aumento de la presión sanguínea en los vasos y, por tanto, la distensión de los mismos.

Además, en la insuficiencia venosa crónica existe debilidad en la pared de las venas lo que favorece aún más la distensión venosa; en casos avanzados pueden aparecer en la piel ulceraciones o hemorragias.

Se calcula que en España 2.500.000 personas, aproximadamente, tienen varices.

Las varices se encuentran entre las diez enfermedades más frecuentemente diagnosticadas en España, y su cirugía se sitúa entre los diez procedimientos quirúrgicos más comunes del mundo occidental.

 

Por qué es bueno realizar baños de contraste para mejorar las molestias de las varices

Los baños de contraste es una técnica muy antigua pero muy eficiente y utilizada en un gran número de lesiones y patologías musculoesqueléticas. Y, también, lo es para mejorar la circulación.

Los baños de contraste o baños a temperatura alterna son una técnica de hidroterapia por inmersión. Esta técnica consiste en sumergir la extremidad a tratar de forma alterna en dos recipientes que contendrán agua caliente y agua fría respectivamente.

Se aplican en diversos procesos traumatológicos por su efecto estimulante de la circulación sanguínea y linfática, lo que comporta un efecto antiinflamatorio y analgésico.

Las precauciones que se deben adoptar si se aplica esta técnica, es que la temperatura del agua caliente debe oscilar entre los 38 y los 44 °C. Es decir, tiene que estar caliente, pero que no queme. Y el agua fría entre los 10 y 20 °C.

 

calor y frio para la circulación

 

¿Cómo realizar los baños de contraste?

Para disminuir los síntomas que provoca la mala circulación de las piernas podemos realizar baños de contraste de este modo:

  • Hay que sumergir las piernas en agua fría. La temperatura del agua debe ser tan fría como pueda tolerarse. Agregar pequeños cubitos de hielo es el método más común para enfriar el agua. Y es necesario sumergir las piernas durante 30 segundos. El frío produce vasoconstricción reduciendo la inflamación y provocando analgesia, la cual disminuye el dolor. Además, tonifica los músculos debilitados.
  • Inmediatamente después se debe colocar el área afectada en un segundo balde, cubo o barreño lleno con agua tan caliente como pueda tolerarse. Por lo general, alrededor de 40º. También las piernas deben permanecer sumergidas durante 30 segundos. Gracias al calor se incrementa el flujo sanguíneo en la zona afectada para llevar nutrientes al músculo. Produce un efecto de dilatación de los vasos sanguíneos, aumentando la oxigenación del tejido y mejorando el metabolismo. Y, con el calor, conseguimos relajar las extremidades inferiores.
  • Para, finalmente, colocar el área afectada en agua fría otros 30 segundos. Y, así, continuar alternando entre agua fría y caliente durante un total de 5 minutos. El primero y el último baño deben hacerse en agua fría.
    Es importante repetir estos baños de contraste tres veces al día. Si ello no es posible, entonces una vez por la mañana y otra por la tarde será suficiente.

 

Qué son los baños de contrate

 

Otras medidas para aliviar la insuficiencia venosa crónica

El tratamiento de la insuficiencia venosa crónica pasa por cambios en el modo de vida. Las medidas para las personas con problemas de circulación serán:

  • Pérdida de peso. La obesidad acarrea consecuencias negativas en pacientes con insuficiencia venosa crónica. Muchas personas con enfermedad venosa tienen obesidad que dificulta el retorno venoso. No hay que olvidar que la obesidad puede asociarse a estreñimiento crónico.
  • Dieta equilibrada. Aumentando la proporción de alimentos ricos en fibra con el fin de evitar el estreñimiento crónico. El esfuerzo necesario para evacuar las heces produce un aumento de la presión intrabdominal que dificulta el retorno venoso.
  • Ejercicio físico. El sedentarismo favorece el estancamiento de la sangre venosa en los miembros inferiores debido al efecto de la acción de la gravedad sobre el flujo sanguíneo. Por tanto, son muy aconsejables aquellas actividades deportivas cuya dinámica muscular tenga un desarrollo armónico, tales como la natación, bicicleta fija, pasear al menos durante 30 minutos al día, etc. El ejercicio estimula la bomba muscular favoreciendo la fuerza muscular y el retorno venoso.
  • Utilizar ropa cómoda. Se debe procurar evitar las prendas de vestir ajustadas, como calcetines y ligas. Estas prendas pueden ocasionar una compresión circular en las extremidades inferiores, incrementando la resistencia venosa y favoreciendo el acúmulo de sangre a nivel distal.
  • Postura. El estar de pie y la posición de sentado crean un importante compromiso en el drenaje de las extremidades inferiores en el paciente con patología venosa. Es importante evitar estas situaciones durante largo tiempo en la medida posible. Tanto de pie como sentado, el paciente debe estar en actividad muscular cíclica, moviendo los dedos de los pies, haciendo funciones de pedaleo, flexiones del pie, poniéndose de puntillas, etc.

¿Y con tratamiento farmacológico?

En personas con insuficiencia venosa crónica se utilizan fármacos que tengan acción venotónica.

Algunos presentan principios activos naturales, que incluyen plantas medicinales que mejoran la circulación en las piernas como la vitis vinífera (vid roja), el rusco o el castaño de indias.

También son útiles los geles o crema a base de productos venotónicos como los mencionados anteriormente.

Los fármacos diuréticos también se utilizan en el tratamiento del edema. El uso razonable de estos fármacos puede movilizar líquido intersticial del edema sin reducir de forma significativa el volumen plasmático.

Referencias
https://www.redalyc.org/pdf/865/86502103.pdf
https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-crioterapia-termoterapia-lesiones-del-aparato-13027036

Lda. Laura Arbeloa Jiménez
Lda. Laura Arbeloa Jiménez
Licenciada en Periodismo por la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid. Actualmente trabajo en Heel España realizando diferentes funciones de comunicación corporativa y marketing.
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