¿El clima frio es bueno para las venas varicosas?

¡Cómo cambia el panorama! Padezco venas varicosas y, bien entrado el otoño, no tengo la sensación de molestia o dolor que, habitualmente, tengo durante el periodo de verano.

No sé si es casualidad, si influye que me he tomado en serio lo de hacer ejercicio, que procuro no estar mucho tiempo de pie o sentado, o el frío… ¿El frío tendrá algo que ver?

La importancia de la circulación sanguínea

Con el paso de los años pueden aparecer síntomas que causan dolor y cansancio en las piernas, consecuencia de una mala circulación sanguínea. Estos síntomas pueden ser provocados por la incapacidad de las venas para que se lleve a cabo el correcto retorno de la sangre al corazón.

Una circulación sanguínea adecuada es importante para mejorar la capacidad de regular la temperatura, hay una mayor eficiencia de la insulina, los niveles de colesterol disminuyen, se estimula la microcirculación, hay mayor eficiencia en el transporte de nutrientes y se fortalece el sistema inmunológico.

La circulación sanguínea se caracteriza por ser doble, cerrada y completa.

Es doble porque pasa dos veces por el corazón, cerrada porque no se comunica con el exterior, como ocurre en otros organismos, y completa porque la sangre arterial nunca se mezcla con la sangre venosa.

 

Cómo circula la sangre

Dos circuitos, con la misma importancia

La circulación sanguínea, en términos generales, se puede dividir en:

  • Circulación menor, pulmonar o central

Es el trayecto que realiza la sangre a partir del ventrículo derecho hasta llegar a la aurícula izquierda.

Desde el ventrículo derecho, la sangre venosa es impulsada hacia la arteria pulmonar, que la lleva directamente a los pulmones.

Al llegar a los alvéolos pulmonares se lleva a cabo el intercambio gaseoso.

La sangre, una vez oxigenada, regresa por cuatro venas pulmonares hacia la aurícula izquierda.

  • Circulación mayor, sistémica o general

Es el recorrido que hace la sangre desde el ventrículo izquierdo hasta la aurícula derecha.

La sangre oxigenada en los pulmones llega al corazón y, por la válvula aórtica, abandona el ventrículo izquierdo para ingresar en la arteria aorta.

Esta gran arteria se bifurca en arterias de menor calibre que, a su vez, se ramifican hasta formar las arteriolas, que también se dividen dando origen a millones de capilares para entregar oxígeno y nutrientes a todas las células del organismo.

Las células eliminan dióxido de carbono y desechos del metabolismo, que pasan a los capilares venosos.

La mayoría de los desechos son conducidos por las venas renales hacia el riñón para ser eliminados del cuerpo.

El dióxido de carbono es transportado por vénulas que vierten a venas de mayor calibre, hasta que toda la sangre desoxigenada es volcada a las venas cavas superior e inferior que la llevan hasta la aurícula derecha.

 

 

Las varices son patrimonio de las venas

Las venas varicosas o varices son venas inflamadas que se pueden ver bajo la superficie de la piel y que normalmente aparecen en las piernas, aunque también pueden formarse en otras partes del cuerpo.

Las venas tienen unas válvulas que funcionan en un solo sentido y hacen que la sangre circule hacia el corazón. En condiciones normales, las paredes de las venas son elásticas.

Las varices se deben a la presencia de válvulas débiles o lesionadas en las venas.

Después de que las arterias y los capilares llevan sangre rica en oxígeno a todo el cuerpo, las venas devuelven la sangre al corazón y, estas, tiene que vencer la fuerza de la gravedad para hacerlo.

Las válvulas del interior de las venas se abren para dejar pasar la sangre y luego se cierran para impedir que esta vaya hacia atrás. Por diversas circunstancias, la debilidad de las paredes de la vena condiciona su elasticidad, como si fuera una banda de goma gastada por el uso. Entonces se alargan y ensanchan y las láminas de las válvulas se separan. Esto provoca que la sangre descienda y se acumule entre los “espacios intervalvulares”.

Esta sangre acumulada hace que las venas se hinchen e incluso se retuerzan para caber en el espacio que les corresponde. Estas venas engrosadas y retorcidas son las varices.

 

Molestias de la varices

 

¿Cuáles son los motivos por los que tengo varices?

Son muchos los factores que pueden aumentar el riesgo de tener enfermedad venosa crónica, entre ellos:

  • Edad

La prevalencia de las varices aumenta de manera progresiva con la edad. Así, son muy poco frecuentes en la infancia, comienzan a aparecer durante la adolescencia, y son muy prevalentes en la edad adulta y la tercera edad, llegando a afectar a un 70-80%.

  • Genética

Es habitual que las personas que tienen varices tengan antecedentes en la familia. Hay estudios que muestran que la probabilidad es de casi el 90% si ambos padres las padecen.

  • Embarazo

La compresión del útero y el feto sobre las venas abdominales durante el embarazo dificultan el retorno venoso de las piernas y aumentan de manera importante el riesgo de tener varices.

  • Sedentarismo

Caminar favorece el retorno de la sangre de las piernas, dado que con cada paso la contracción de los músculos bombea sangre de regreso hacia el corazón. Por tanto, el estilo de vida sedentario y las profesiones que implican estar muchas horas de pie o sentado en posición fija, aumentan el riesgo de tener varices.

  • Sobrepeso

Por un efecto similar al del embarazo, las personas con sobrepeso tienen más riesgo de padecer varices por la compresión sobre el retorno venoso de las piernas. A esto se une el sedentarismo, muy habitual entre las personas con este problema.

Como aliviar las varices

Pongamos solución…

Si bien algunas personas no pueden evitar la aparición de las varices, unas sencillas modificaciones en las costumbres y el estilo de vida sí pueden reducir claramente las probabilidades de su aparición.

Sigue estos consejos:

  • Mueve las piernas frecuentemente.
  • Evita largos periodos de pie o en una posición estática.
  • Realiza alguna actividad física de manera regular, eso sí, con zapatilla cómoda y prendas poco ajustadas.
  • Cuando sea posible, eleva las piernas con el fin de mejorar el retorno venoso.
  • Los baños de contraste pueden ser una buena solución para tonificar las venas.
  • Masajea las piernas de manera ascendente.
  • En caso necesario, recurre al extracto seco de hojas de vid roja, el cual, en cantidades adecuadas, contribuye a mejorar la circulación periférica por su efecto venotónico, vasoprotector y antioxidante.

 

Ponerse frio en las piernas

Y, ¿el frío? ¿Es bueno para las venas varicosas?

El frío puede tener efectos positivos en las varices. La vasoconstricción de las venas mejora cuando las temperaturas son más bajas. Esto se debe a que esa vasoconstricción disminuye el tamaño de las venas, favoreciendo el flujo sanguíneo y reduciendo las molestias producidas por las varices.

Esto no significa que en invierno haya que exponerse al frío, pero con la práctica de ejercicios que favorezcan la circulación puede añadir efectos positivos.

Una opción interesante puede ser aplicar algún gel (esta forma galénica aporta efecto refrescante) que contenga ruscus, centella asiática, castaño de indias y vid roja para un alivio rápida de esa sensación molesta en las piernas.

De todas formas, si las molestias persisten, lo más recomendable es consultar con un especialista.

Retrasa la cirugía, modificando algunos hábitos.

BIBLIOGRAFÍA
https://www.fbbva.es/microsites/salud_cardio/mult/fbbva_libroCorazon_cap61.pdf

Ldo. José Manuel García Raboso
Ldo. José Manuel García Raboso
Licenciado en Farmacia por la Universidad Complutense de Madrid con la Especialidad de Bioquímica. Siempre ha estado unido al sector farmacéutico y al contacto directo con el cliente, bien en Oficina de Farmacia o en diferentes Laboratorios farmacéuticos como AstraZeneca, Salvat o Lacer.
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